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Polémica se ha convertido la sección de cartas de Encuentro en la Red, entre los señores José Marraset, de Madrid, y Alberto, de Miami.
Ambos poseen un poco de razón en sus planteamientos, pero Marraset se olvida de que la injusticia es aborrecible en cualquier parte y no la justificamos porque vivamos prestados en el exilio. Estados Unidos es un país conformado por emigrantes de todas partes del mundo, aun hoy día es difícil hablar con alguien aquí que, al menos su bisabuelo, no hubiera venido en busca de mejor vida.
Si su planteamiento de adaptación y silencio estuviera en lo cierto, este sería un país condenado al mutismo y al estancamiento social. Agradecer eternamente la acogida y la posibilidad que nos brinda este suelo no quiere decir que nos convierta en "Androides" sin cerebros para poder expresar nuestras opiniones. Además, señor Marraset, una de las libertades que nos brinda la constitución de este país es la de "Expresión", aun cuando esta vaya en contra de las propias leyes dictadas por el presidente.
Otra cosa, recuerde que Estados Unidos se ha convertido en el séptimo socio comercial de Cuba, entiéndase Fidel Castro. Para estos señores comerciantes no hay limitaciones ni de viajes ni de gastos.
Como diría Quevedo: "Poderoso caballero es Don Dinero".
Martínez,
Texas |
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He leído Vindicando una literatura invisible y me ha calado intensamente por la veracidad y la justicia de las aserciones. Grandes escritores con pequeños destinos en una de las principales ciudades estadounidense y capital del exilio cubano. Fui amigo de Eddy Campa, de Guillermo Rosales (ese Dostoievski caribeño). Su novela Boarding Home aclara cualquier duda al respecto. Escritos como este atizan mi esperanza de que en un futuro no muy lejano, los escritores cubanos del exilio disfrutarán el reconocimiento y el boom que se merecen.
José Soroa |
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Pese a su innegable buena fe —que de esto se trata—, sorprende la ingenuidad del artículo Divina noche. Creencias aparte, culturalmente necesarias, como el propio autor se encarga de recordar cuando alude a los "ingredientes mitológicos" que puedan estar implícitos en la Navidad, ¿cómo es posible afirmar con tanta seguridad que "el nacimiento de Jesús ocurrió de noche, en la medianoche del 24 de diciembre", si ni siquiera podemos saber si "nuestro" Jesús nació en el año cero o en el 6 o el 7? ¿Alguien recuerda cuando la Iglesia instituyó en un concilio la fecha del 25 de diciembre como la del nacimiento de Jesús? Probablemente, con anterioridad a las Cruzadas. ¿Cuáles archivos atestiguarían —preguntémosle a los romanos qué hicieron con ellos— esta fecha?
Lo que vale preguntarse es por qué tal fecha. Se trata del solsticio de invierno, entre el 21 y el 25 de diciembre, que muchas fiestas paganas celebraban, por las mismas razones que las aludidas, curiosamente, por Echerri: el nacimiento de la luz en las tinieblas. Recordemos entre una de estas fiestas, justo la de Mitra, dios solar de origen persa cuyo culto estaba muy difundido en todo el Imperio Romano: tenía lugar el 25 de diciembre.
Isis Wirth |
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Nos cuenta el lector Alberto, de Miami, que está en contra de las recientes leyes de EE UU que sólo permiten a los cubanoamericanos viajar a Cuba una vez cada tres años. Lo compara con la política migratoria de Cuba y después saca a colación, como no podía ser de otra manera, al exilio intransigente, la reunificación familiar, la reconciliación, y sólo se dejó en el tintero a los niños mártires de Chapultepec, como se dice vulgarmente.
Si tanto le mortifican las leyes que el exilio "intransigente" de Estados Unidos ha puesto a su disposición, me refiero al tratado migratorio, a la Ley de Ajuste Cubano y a las ayudas sociales que reciben los cubanos, puede venir a España a intentar sobrevivir como emigrante ilegal del Tercer Mundo, eso es lo que se le consideraría en España y lo que se le consideraría en Estados Unidos si no fuese por ese exilio que tanto le disgusta.
Mire, cuando se llega a un lugar al que uno no pertenece, como es el exilio, o como es Miami en su caso particular, se calla uno la boca y al menos muestra respeto por las leyes impuestas que hicieron posible su estancia en ese país, no se empieza a vociferar por no poder ir a "especular" a La Habana el fin de año con la maleta llena de regalos para los churumbeles, como si fuese Alfredo Landa en Vente a Alemania, Pepe.
En cuanto a su perorata sobre la reunificación, el exilio histórico y político ya se reunificó hace generaciones, pero si tanto echa de menos a su familia, el MINREX le ofrece la oportunidad del retorno definitivo a Cuba si se pone al día en sus contribuciones a la Seguridad Social y si dispone de vivienda, anímese y reconcíliese con Cuba y déjenos en paz de una puñetera vez.
Parafraseando un antiguo anuncio de brandy de la España de Franco, "Miami es cosa de gusanos", es natural que no le siente bien siendo usted todo un hombrecito nuevo.
José Marraset Rodríguez,
Madrid |
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Gracias a Encuentro en la Red por el buen trabajo que ha realizado de recopilar las noticias más importantes del año 2004, pero la más conmovedora para mi fue sobre las Damas de Blanco. Nunca pensé que en Cuba hubieran mujeres tan valientes que se atrevieran a desafiar al gobierno.
Juan Carlos Thomas |
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Desearía continuar leyendo en el próximo año, me resulta informativo en parte y en otra desinformativo y distorsionante, ya que aflora un rencor profundo por la Cuba actual, en la mayoría de los artículos sólo se valora la Cuba desde Batista para atrás.
Odette Macias |
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La cantidad de artículos publicados sobre el tema de los afectos familiares y los recursos para el chantaje y la represión, personificado en la tragedia de la doctora Molina, muestra cuán doloroso es para muchos cubanos que sufren este mismo drama. La razón de origen es la prohibición del gobierno cubano de viajar al extranjero a menores de edad con visas de turismo corrientes, ni solos ni acompañados de sus padres. Para muchos ya es difícil conseguir una de estas visas, otros no han logrado ni una en décadas, y si se consigue, no queda otro remedio que un adulto salga del país dejando atrás a hijos, cónyuge, padres, con la esperanza de algún día reunirse.
Mientras llega el momento de la reunificación definitiva, que para miles nunca llegó, y que para otros no ha llegado aún, a lo que se puede aspirar es al derecho de poder visitar unos días al año a sus familiares alejados por fuerza de las circunstancias, no por ausencia de afecto o desinterés. Lo que reclaman la doctora Molina y su familia, con toda justicia.
Las decisiones tomadas por el gobierno norteamericano de limitar los viajes a la Isla de los cubanos residentes en EE UU, a una vez cada tres años, más el cumplimiento de otros estrictos requisitos, son tan injustas y antidemocráticas como la retención de Molina y otros miles de cubanos en la Isla. Aun siendo diferentes ambas políticas en las formas y en el grado de restricción impuesto, tienen una común esencia antidemocrática: utilizar las relaciones y sentimientos familiares como instrumentos para un choque entre adversarios políticos.
Pero si existía realmente esta situación de irregularidad en los viajes a y desde Cuba, creo que las autoridades de EE UU tenían todos los medios y recursos técnicos y legales para actuar judicialmente contra los individuos sospechosos.
Alberto,
Miami
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Muy acertado el artículo El último americano. Lamento mucho que Oswaldo Payá se haya equivocado [participar en el entierro del cofre en la residencia de Cason], porque cuando estuvo en Miami se distanció valientemente de las posiciones extremistas que, de hecho, le hacen el juego a Fidel Castro.
José Pérez León |
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Creo que los colaboradores habituales de una publicación no debemos ocupar el espacio destinado a las cartas de los lectores. Sin embargo, como lector también de Encuentro en la Red, voy a romper esa norma para referirme a la carta de Manuel Sánchez Couto, donde expresa su disgusto por el artículo La revolución de Noriega, de Arturo López Levy.
En realidad, Sánchez Couto va más allá de expresar su disgusto por el artículo, al amenazar con dejar de leer Encuentro en la Red si dicho autor publica otro trabajo con puntos de vista similares.
Me parece que esa mentalidad monolítica y afán de censura guardan una estrecha relación con el pensamiento y la actitud "fidelista" que este lector parece aborrecer tanto, al punto de encontrarlo donde no existe. Hacer depender la lectura de una publicación, que recoge opiniones diversas, al hecho de no encontrar nunca un punto de vista discordante, es tener una visión muy estrecha. Patentar ese criterio con una afirmación que es ante todo una advertencia, implica ir más allá: aspirar a eliminar cualquier criterio contrario. ¿No es precisamente eso lo que hace el castrismo?
Alejandro Armengol |
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Hola Enrisco, eres insuperable. Feliz Navidad.
Gerardo
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