Cartas
www.cubaencuentro.com Lunes, 14 de febrero de 2005 www.cubaencuentro.com

Encuentro en la Red agradece los comentarios, inquietudes y críticas de sus lectores. Las cartas no deberán exceder las 200 palabras e incluirán el nombre y la ciudad del remitente. La redacción se reserva el derecho de editar o resumir los textos.

Interesante el artículo Bill Gates y la conquista de Europaporque muestra que la gran ventana de información que representa Internet se abre para nuestros antiguos "aliados y hermanos" del campo socialista. Mientras tanto, como ya sabemos, el régimen cubano controla la web y aquellos que desean leer estas páginas parece que simplemente no tienen acceso a Encuentro en la Red. Verdades, razones y argumentos expuestos aquí, en estas páginas, es algo que no resiste la "batalla de ideas", que parece un torneo de consignas, repetidas por papagayos con diversas tonalidades.

Miguel Antonio

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Las declaraciones de Pérez Roque negando el espacio a una disidencia en Cuba, y Castro vociferando que tampoco necesita de la Unión Europea y de EE UU, manifiesta la cruda y triste realidad: es ilusorio esperar una apertura del sistema.

A los "dialogueros" Menoyo (Eloy y Patricia) se les cierra el círculo de la esperanza cuando no les permiten participar en la Feria del Libro o abrir una oposición oficial en Cuba. Pero también se debe entender que es la naturaleza de la dictadura lo que impide la evolución pacífica de una sociedad civil. Quizás mi frase cubana de "se cogieron el trasero con la puerta" luzca fuera de lugar, pero sí, en efecto, eso es lo que les ocurre a todos los que desde el año 1979 tratan de influir la actitud del castrismo por las vías de la buena fe.

Por favor cubanos, despertemos, sólo la fuerza hace recapacitar a los injustos, ya existen muchos ejemplos, hablemos menos y actuemos más. Lo demás es cuento y bobería.

Carlos Delgado,
Miami

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El artículo ¿Colonos en el Caribe? tiene un título que habla por sí solo y refleja una cruda verdad. Así se comportan en nuestra tierra, generalmente, esos vividores de izquierda, quienes desde casas gigantes y autos elegantes en sus países apoyan el totalitarismo rampante que oprime y reprime al pueblo de Cuba.

Soy un cubano de a pie y veo, desde la distancia obligada que impone el apartheid turístico de la tiranía castrista, como nuestro país lo han convertido en una cloaca donde viene a carenar esa caterva de tontos útiles para satisfacer su romanticismo revolucionario, en torno a una amarga realidad que ellos mismos no soportarían ni por una pizca en sus propios países democráticos.

Más aún da asco ver la doble moral que manifiestan. Por un lado tratan de vendernos su basura político-ideológica y, por otro, caen en todo tipo de inmoralidades abominables. Nada que esos "camaradas" no son más que una muestra de lo que produce el socialismo real. Es sólo la punta del iceberg de ese mito indecente llamado revolución cubana.

Francisco,
La Habana

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Aunque coincido con lo expresado en el artículo Lucerna: Clichés al uso, estimo que debería ser matizado. De lo contrario, el mismo se convierte en otro cliché, justo como el de la "isla de la salsa" que el régimen intenta vender. No todos los europeos son "despistados", ni se "creen lo que pregonan los folletos turísticos". A muchos les basta ir una vez a Cuba para comprender cuál es la realidad. Pero sucede que no pueden hacer por nosotros lo que los cubanos no hemos sido capaces de hacer en 46 años. No hagamos una transferencia de culpabilidad. Ni siquiera Suiza pertenece a la Unión Europea, si es que hablamos de culpables o cómplices.

Por otra parte, un excelente periódico como el Neue Züricher Zeitung —el más importante de la Suiza alemánica— publica regularmente artículos sobre la situación en la Isla, y la expone tal cuál es. El último publicado (11 de enero de 2005) ocupa media página del periódico, y se titula: "Kubas weltanschaulicher Rückwärtsgang. Totalitäre Kontrolle des Bürgers durch den Staat" (La vuelta atrás en la ideología en Cuba. Control totalitario de los ciudadanos por el Estado). Se habla de "Schikanen und Repressalien" (vejaciones y represalias), de cómo Castro y sus "talibanes tropicales" están haciendo regresar la economía al viejo modelo donde no se permite ninguna iniciativa privada, y de cómo ello evidencia que están apretando todavía más las riendas del poder. El artículo refiere haber sido realizado en Pinar del Río, en diciembre, y no está firmado.

Isis Wirth

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La autora del artículo La otra guerra hace una crítica del libro Inside The Cuban Revolution donde menciona que Frank País murió a los 33 años. Aunque supongo es un "typo", quisiera aclarar que no fue así. Frank País fue asesinado por "Masacre" Salas Cañizares cuando sólo tenía 23 años.

Roberto A. Solera,
Miami

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Hoy leí las opiniones de Amaury Pérez Vidal sobre las restricciones al consumo de tabaco en Cuba a través de un enlace de la sección En la prensa de Encuentro en la Red. Siempre los visito a ustedes.

Sobre Amaury Pérez Vidal luego de las restricciones al consumo de tabaco en Cuba. Donde se lee: "El trovador Amaury Pérez fue mucho más radical. 'Me parece horroroso, Cuba, España y Francia eran los 3 lugares donde no había podido llegar esa fuerza patológica de los norteamericanos contra los fumadores'".

Hubiera sido mejor haber podido leer: "El trovador Amaury Pérez fue mucho más tolerante. 'Me parece horroroso. Cuba, España y Francia eran los 3 lugares donde no había podido llegar esa fuerza mundial a favor de los no fumadores, niños incluidos'".

Donde se lee: "Este es un país de fumadores, un país que vive de la venta del tabaco", agregó el cantautor. "¿Cómo es que van a prohibir fumar? Es más, estoy en contra de que en nuestro país se prohíban cosas".

Hubiera sido mejor haber podido leer: "Este es un país de fumadores, un país donde muchísima gente muere de cáncer del pulmón", agregó el conocido cantautor. "Eso sí, ¿cómo es que van a prohibir solamente fumar? Es más, estoy a favor de que en nuestro país se prohíban otras cosas: encerrar a poetas con decoro, limitar los derechos de expresión y otros, bueno, y un largo etcétera…".

Ana Yanes,
Ottawa

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Vivo largos periodos en Cuba y mi única televisión es un armatoste soviético de la casa que alquilo. No tengo satélite. Cuando llego a casa pongo la televisión para dormirme y lamento no disponer de un dispositivo que la apague.

La televisión cubana no es mala ni mucho menos. He encontrado programas con documentales muy buenos, otros en los que se proyectaban programas cubanos de los cincuenta, y de crítica de cine bastante acertados, y muy buenas películas muy nuevas, que jamás pondrían en una televisión gratuita en España. No es que no haya mesas redondas en que aparecen los de siempre hablando estupideces, pero eso también sucede en las televisiones españolas.

Una vez anunciaron un programa muy interesante que sería sobre Joseph Goebbels, el ministro de propaganda del Reich. Pronostiqué que jamás aparecería en la televisión cubana y así fue, lo cancelaron. Pero eso no quiere decir que esta sea peor que la española.

Equiparo las mesas redondas con la telebasura y la televisión cubana gana en calidad. Cuando sale algún verraco de la Ciénaga de Zapata explicando lo miserable que era su vida antes de la revolución, lo equiparo con las obscenidades de Tony o de Dinio en la televisión española.

En cuanto a lo que dice una persona en la sección de Cartas, que en Cuba es posible leer en Internet El Nuevo Herald y no Encuentro en la Red, eso se debe a que Castro está en total sintonía con la "otrora Mafia de Miami". Castro ha superado por la derecha a la Fundación. Está mucho más cerca de los extremistas del exilio, que con Encuentro o con los "traidores". En Cuba se está imponiendo un doble rasero: la oposición del exilio histórico, que es una suerte de oposición folclórica explicable por los errores del pasado, después está la oposición de los "hijos de la revolución" o de los negros: los agentes y espías de siempre.

Marc Sellés,
Barcelona

Referencias
La Habana: Nuestra caja tonta
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Concuerdo con las valoraciones del artículo ¿Por qué vamos a La Cabaña? sobre esta Feria del Libro. Pero no coincido con la idea del último párrafo: "Con todo y eso, y porque no les daremos el gusto de quedarnos en casa una vez más, iremos a La Cabaña. Aunque sea sólo porque nos vence nuestra incorruptible fidelidad a la lectura".

Muchas personas en Cuba fuimos incorruptibles fieles a la lectura, pero como sucede con cualquier otro evento o convocatoria realizada desde el gobierno, la mera asistencia del público se convierte, mediante la "magia" de los medios monopolizados por el gobierno, en "otra demostración masiva de los logros, etc.". El "gusto" se lo damos asistiendo a este tipo de actos.

Una de las cosas más efectivas que puede hacer el cubano, desde el punto de vista de hacerse sentir o expresar su opinión, a pesar de los "medios", es ejercer su derecho a quedarse en su casa. Sobre todo, cuando se trata de concentraciones masivas políticas, que cuando se transmiten por televisión al mundo, lo que se ve es a un millón de personas caminando y agitando banderitas, y no a ningún policía aporreando a nadie que intente salirse de la fila. Ninguna queja personal, privada, en voz baja, por muy trágica y real que fuese, puede ser más convincente que el espectáculo, contrario, que transmiten los medios un año tras otro. Hay que decir: quédese en su casa cuando el gobierno necesite que usted salga a la calle. Y no se trata de dejar de asistir a su trabajo o la escuela, o a la iglesia.

Alberto,
Miami

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Leo Encuentro en la Red y también los trabajos en la revista Encuentro. Excelente. No hay mejor fuente de conocimiento e información sobre Cuba. Gracias y mi recuerdo lleno de agradecimiento y admiración para Jesús Díaz y para todos los que contribuyen a este notable logro.

Juan M. Ortega,
Venezuela

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Es cierto casi todo lo que dice el artículo La Habana: Nuestra caja tonta sobre la pésima televisión cubana, pero dejo a un lado mi hipercriticismo —término que les encanta a los tribunales castristas para juzgar ciertas rebeldías— sobre lo concerniente a la oficialidad para hacerle un señalamiento. No me parece justa su evaluación en cuanto a las películas que se ponen sobre todo en las noches y especialmente por tres de los escasos cuatro canales con que contamos.

El ejemplo que pone no es el más feliz. Muy superiores al programa que con mucha dignidad conduce Frank Padrón, titulado De nuestra América, son Espectador crítico, La séptima puerta, Letra fílmica, Historia del cine, Sala Siglo XX y Acento común. Hace poco pasaron un ciclo de filmes sobre la guerra en los Balcanes muy bueno.

Incluso, hay un rarísimo espacio de documentales que conduce Octavio Cortázar y donde se han podido ver buenos materiales de actualidad en el mundo. De modo que cada semana puede que haya hasta dos películas buenas en la televisión. Y al que le gusten las de acción tiene dos los sábados por la noche.

Mal que les pese a algunos, en ese desierto que bien describe el autor hay algún oasis. Es como la excepción que confirma la regla.

Luis Alberto,
Cárdenas

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