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El artículo Uno contra todos es una buena radiografía del statu quo que sufrimos los cubanos desde 1959. La naturaleza propia del Estado cubano actual es totalitaria, excluyente y represiva, por eso daña a la inmensa mayoría de sus ciudadanos y permite que el grupúsculo que usurpa el poder y sus protegidos vivan como parias a costa del sacrificio de los derechos más elementales del resto de la población.
La involución de la sociedad cubana es tal que, literalmente, el dictador puede decir: "el Estado soy yo". Los que vivimos en Cuba estamos totalmente desprotegidos de los desmanes y vaivenes de ese "Gran Hermano" que es el Estado comunista, por la ausencia del imperio del derecho y el respeto de la ley.
Estoy seguro que la tragedia cubana, que ya dura 46 años, merece ser objeto de profundos análisis sociológicos para tratar de explicar cómo fue posible que una sociedad haya sido obligada a retroceder de un Estado de derecho en pleno proceso de desarrollo, a formas semifeudales y casi esclavistas de organización social, donde el individuo tiene que subordinarse a los intereses del Estado.
Sin dudas, la solución del problema cubano está en la transición hacia un Estado de derecho pleno y democrático.
Francisco,
La Habana |
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Si tanto interés tienen Fidel Castro y Hugo Chávez por extraditar a sus países al supuesto terrorista cubano Posada Carriles porque no lo intercambian para recibirlo entregando los dos pilotos del Mig y el general de aviación que ordenó el derribo de las dos avionetas de Hermanos al Rescate, para que sean juzgados en Miami. Es un canje muy equitativo para las dos partes.
Gustavo Carmona,
Texas
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Sé que es muy difícil que tomen en cuenta una opinión crítica sobre los artículos que publican, pero de todas formas expreso la mía sobre Orishas y arcángeles. Resulta sacrílego para las personas religiosas, frases como "diplo-babalawos". ¿Qué tal les caería si les dijera que también hay "diplo-disidencia"? Personas que obtienen privilegios del área de divisas a través de la oposición.
El artículo mencionado afirma que en España una señora esperaba a "un babalawo para que la hiciera santa". Un babalawo, que es un sacerdote de adivinación y consagrado a Ifá, no le puede hacer el santo a nadie, eso le corresponde a un santero(a).
Desde la época de la colonia, los intelectuales, políticos y artistas, tanto en Cuba como en Brasil, participaban de la santería. La mayoría de las personalidades de la música popular y la literatura cubana frecuentaban los toques de santo, si bien es cierto que los barrios de tolerancia eras las zonas marginales de La Habana y Matanzas. Allí podías encontrar a las rumberas del cine mexicano, a compositores sinfónicos y a personalidades literarias consagradas, y, afuera, estacionados los últimos modelos de carros de la época.
Ernesto Zúñiga |
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Acabo de leer el artículo Paisaje después de la batalla, y no puedo más que admirar el inteligente análisis que el autor ha hecho de la situación europea, desde un prisma multifocal. Sólo cabe criticar el uso a veces incorrecto de algunos latinismos. Pero más allá de estas cuestiones secundarias de estilo, reitero mi felicitación por la substancia del mensaje. En fin, que espero que sigan haciendo su labor de análisis e interpretación de una realidad (la que se cuece en Cuba) sobre la que las visiones sesgadas y parciales parecen, tristemente, predominar. Cuando por fin la máquina de la censura sea destruida en nuestra nación, espero que su voz pueda oírse con toda claridad junto a la de todos aquellos que ahora guardan silencio (por miedo o por imposición) pero que esperan, como nosotros, la llegada de la libertad.
Daniel González |
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Considerar que un breve documental (Seres extravagantes, de Manuel Zayas) es mejor que una película larga de Hollywood (Antes que anochezca, de Julian Schnabel) es una apreciación totalmente estética y desprejuiciada, que nada tiene que ver con unidades de medidas.
Aconsejarle a un director de cine lo que debe hacer para mejorar su obra es siempre un gesto pretencioso e inapropiado para acercarse al séptimo arte. Y si esa insólita orientación tiene que ver con entrevistar a personas que viven en Miami y Nueva York, mientras el artista se encuentra enclaustrado en la insularidad cubana, como era el caso de Manuel Zayas, antes de establecerse en Madrid, el comentario termina por ser un disparate extemporáneo.
El comentarista José Soroa (Cuentas del pasado) da una visión muy adulterada de la noche que tuve el placer de presentar el documental de Zayas en Miami Dade College. Afirma que los testimoniantes restan importancia a la obra de Arenas en un esfuerzo por saldar cuentas del pasado y se olvida o prefiere ignorar los elogios de Fernández Robaina y Arrufat sobre su literatura, no obstante las desavenencias personales con el escritor y la entrevista del tío Carlos Fuentes, quien se manifiesta solidario con su sobrino, aún sin entenderlo totalmente.
Ni hablar de la emoción que el evento provocó entre los asistentes, entre los que figuraron amigos de Arenas como José Abreu y Carlos Victoria, por sólo mencionar a dos de los más conocidos en el ámbito intelectual.
Al final de la proyección del documental se llevó a cabo un intercambio de preguntas y respuestas con el público presente. Una persona se levantó para confesar que no sabía quien era aquel escritor pero que saldría de ahí a comprar sus libros y saber más sobre su vida. Y ahora quiero terminar con esta apreciación personal, nada estética: si Zayas hizo este filme para ganar, al menos, un adepto a la gran obra literaria de Arenas, valió la pena su riesgo y sacrificio. El escritor seguirá siendo objeto de culto y estudio. Seres extravagantes es la primera aproximación cinematográfica a su personalidad dentro de Cuba en 45 años de revolución. Ojalá cuente con seguidores.
Alejandro Ríos
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No sé si era intención del autor del artículo Terrorismo a conveniencia. Pero cuando dice: "El propio Castro llegó al poder usando la violencia. Pero una cosa es atacar objetivos militares y otra matar a civiles y diplomáticos, aunque fuesen 'leales a la revolución'".
Parece indicar que "Fidel Castro usó la violencia atacando objetivos militares" y que sus enemigos (nosotros) "matábamos a civiles y diplomáticos aunque fueran leales a la Revolución". Eso no es cierto. En Cuba el Movimiento 26 de Julio ponía bombas en las calles, en los cines, en las tiendas, en Tropicana, etcétera. ¿Son esos objetivos militares?
Manuel Sánchez |
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Con satisfacción he releído el mencionado escrito de Ramón Fernández Larrea y lo felicito por siempre mantener vivas esas estampas que a veces escapan de la mente. Paradójicamente, he encontrado más memorias de nuestra Habana, sus personajes y rincones en el extranjero que nunca antes en Cuba.
Por si quiere cargar el arsenal con algunos otros personajes de esa época, le disparo algunos:
-"Fransuá, peste a mierdá": personaje galo que merodeaba por El Vedado y se decía vivía en el cementerio de Colón, contestando siempre en francés a su apelativo.
-"Soplillo": andaba siempre por los alrededores de 23 y O soplando una lata de leche condensada vacía (obviamente), la cual brillaba como acero inoxidable.
-"Escopeta": frecuentaba las partes bajas de El Vedado con su hija, la cual estaba permanentemente embarazada dando shows parecidos a La China.
-"Catalino": Siempre en la ruta 84 (Rampa-CUJAE-Lisa) repitiendo sin parar: "Boniato y caldo, en Mazorra, boniato y caldo".
-"El Guagua": generalmente cubriendo las rutas 27 y 82, y parando en todas las paradas con freno de aire incluido.
-"Latón": rodaba un tanque de 55 galones con una sola mano por toda La Habana.
Rodolfo Monteblanco,
Canadá
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El arzobispo de Santiago de Cuba, Pedro Meurice, a quien mucho admiro desde la estancia del Papa en Cuba, por su valiente y acertado discurso durante la visita papal a la antes indómita ciudad, ha arremetido ahora contra las uniones civiles homosexuales y la adopción de niños por estos, como para darle la razón a lo de la Iglesia como principal instigadora de la homofobia, pese a su tejado de vidrio y al legado de Cristo, de tanto amor y comprensión.
Plantear que la institución del matrimonio peligra debido a esto, y que la raza humana se extinguirá si dichas uniones proliferan es algo tan pedestre que parece mentira que venga de la boca de un hombre ilustrado.
Los homosexuales han existido siempre, y no van de casa en casa tratando de convertir a la gente al homosexualismo. De lo que se trata no es de dos hombres con velos de novia, o de dos hombres con smoking casándose con toda la parafernalia de las bodas católicas, muy bien cobradas por cierto, sino de dos seres humanos del mismo sexo que tienen todo el derecho de unir sus vidas si se aman, y de poderse cuidar en terapia intensiva y heredarse el uno al otro como los matrimonios convencionales.
Sobre el tema de la adopción no tengo todavía un criterio bien definido, pero en los orfelinatos llevados por curas sobran las historias de pederastia y abuso infantil, así que son los que menos pueden legislar sobre el tema.
Le perdono a Meurice su ceguera homofóbica, porque sus palabras ante el Papa lo elevan por sobre cualquier otra intervención poco feliz como la de este caso.
Baltasar S. Martín,
Miami
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Gracias al autor de Un plano para salir del castrismo por tan interesante artículo. Claro que eso que él propone es sólo el comienzo, pero luego de democratizar el país, debe de seguirse con la misma idea en cuanto a claridad en planteamientos.
Nuevamente mis felicitaciones por tan oportuna exposición.
Gema |
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Acerca del artículo ¿Cae un icono de la izquierda?, es de interés para sus lectores interesados, saber que pueden acceder directamente en Clarín-Chile
, sección hemeroteca, a los documentos firmados por el Dr. Salvador Allende, y comprobar el carácter difamatorio del material que está circulando al respecto. Del que, involuntariamente, se ha hecho eco su publicación.
Fundación Presidente Allende,
España
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