www.cubaencuentro.com Martes, 17 de mayo de 2005

 
  Parte 2/2
 
Qué pena, caballeros
Raúl Rivero, Eliseo Diego y una campaña ridícula: ¿Quién escribió 'En la Calzada de Jesús del Monte'?
por ELISEO ALBERTO, México D.F.
 

La carta:

"Querido Otto: Acabo de conocer que estás preparando un número especial de tu revista que incluirá textos en homenaje al poeta Eliseo Diego y Fernández-Cuervo. Considero mi deber elemental poner en claro ciertas circunstancias que rodean la aparición de uno de los libros de este escritor: En la Calzada de Jesús del Monte.

"A lo mejor es demasiado tarde porque tengo entendido que el sujeto en cuestión celebra precisamente su 60 aniversario y que sus poemas se han publicado en muchos países y aquí, en Cuba, ha recibido elogios de críticos y colegas.

"Desde que leí por primera vez el libro que menciono arriba comencé a sospechar de su legitimidad. Ciertos vocablos, algunas construcciones, el ritmo mismo de los poemas me indicaban que detrás de esos versos había un verdadero poeta. Entonces, comencé mis investigaciones. Me di a la tarea de localizar a viejos conocidos míos que, según la fecha de publicación del libro frecuentaban la famosa Calzada habanera.

"En mis entrevistas con ellos, lo que en el inicio había sido sólo una sospecha, comenzó a tomar cuerpo y a convertirse en una realidad.

"He aquí algunos de los testimonios recogidos:

"EMETERIO BOFFIL GÁLVEZ, limpiabotas (actualmente retirado). 'En esos tiempos no recuerdo haber visto nunca al tal Dr. Diego por este sitio. Si mi memoria no me falla, él comenzó a frecuentar la Calzada ya hacia 1953-1954. Venía siempre acompañado por un niño. A veces era muy cariñoso con la criatura, pero en otras ocasiones lo veíamos exigirle que hablara a toda costa. Era un hombre extraño'.

"FRANCISCO MAZÓN ERPIDES (alias La Gaviota), vendedor de flores y modisto de señoras. 'En efecto me llamaba la atención la pulcritud de aquel hombre, sereno y febril que acompañado al parecer de su pequeño hijo, recorría la Calzada al tiempo que lo obligaba prácticamente a describir lo que iba viendo. El pequeño apenas sabía hablar, pero Diego llegó en ocasiones a abofetearlo para que dijera algo. Eso fue por allá por 1954, nunca antes'.

"MARÍA MUELARETTI (dueña de una quincalla de metáforas). De origen italiano. Fallecida. 'El señor Diego era muy cruel con su hijo. Cierta vez al pasar frente a mi quincalla le preguntó en tono violento: ¡A ver, dime algo más, pronto, sobre la más bien enorme Calzada de Jesús del Monte!'.

"CHARLES CORA (nombre artístico). Domador de alacranes del circo Alcatraz y Cía. 'Nos reuníamos un grupo de amigos a jugar dominó. El doctor Diego pasaba siempre insultando al niño que lo acompañaba. Soy testigo de que a veces lo llevaba de la oreja cuadras enteras. Parecía que le exigía algo, pero nunca pudimos saber de que se trataba. Sí, eso fue ya en la década del cincuenta'.

"Como verás, querido Otto, con esto es suficiente. Estoy convencido que Eliseo Diego obligaba a su hijo Eliseo Alberto a decir frases sobre el mundo que lo rodeaba y, como el muchacho es un poeta de verdad, el anciano ladrón de imaginerías se apresuraba a copiarlas. Evidentemente, escribió este libro después de 1951, fecha en que nació su hijo. Sólo que con gran habilidad y para quedar libre de toda sospecha, hizo que En la Calzada de Jesús del Monte apareciera como publicado en 1949.

"Las personas que he citado son todas muy honorables y, con excepción de la italiana que ya murió, puedes comprobar personalmente sus afirmaciones.

"Creo que con esta carta cumplo mi deber de escritor y doy satisfacción a uno de mis más caros sueños: arrancar un poco de gloria a ese hombre que a los 60 años de su vida sigue haciendo una poesía humanísima, joven, limpia y universal para mi pueblo y mi patria. Un abrazo, Raúl Rivero".

Epílogo

Qué pena me da con los oficialistas de La Jiribilla. Créanme, muchachos, yo no escribí En la Calzada de Jesús del Monte.Se lo juro por mi madre. Lo siento. De veras. Perdieron una excelente oportunidad para quedarse callados.

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