www.cubaencuentro.com Jueves, 20 de marzo de 2003

 
   
 
El bombo de Los Van Van
por LáZARO MORELL, Madrid
 

La costumbre del autobombo no es nueva en la música cubana. De hecho, durante los años cincuenta casi todas las orquestas tenían su propia presentación, con las que solían comenzar sus actuaciones. ¿Se acuerdan de aquella que decía: "Aragón, Aragón"? Lo original de esta letra con la que cerramos nuestro ciclo es que está a medio camino entre guaracha arrabalera y tesis doctoral, con fuertes ingredientes de alegato defensivo: "Pero Los Van Van/ no abandonaron el son/ y para enriquecerlo/ hoy lo tocan con trombón". No sé muy bien por qué, pero Formell siempre se ha preocupado por negar que la inclusión de ese instrumento en su reformadísima charanga tenga algo que ver con la utilización que de él hacen los salseros. Las influencias no son malas, ni hacen daño, ni dan pena, siempre y cuando estén bien digeridas, asimiladas y devueltas de forma original, cosa que nadie le puede negar a ésta, una de las mejores orquestas de todos los tiempos. Que, por cierto, ha dejado su inconfundible huella en muchísimo de lo que ha venido después. Pero es cierto que algunas zonas de Formell tienen puntos en común con los trabajos de Willy Colón en sus mejores tiempos, cuando junto a Rubén Blades creó un sonido salsero mucho menos agresivo que el de la salsa newyorkina, más cercano a nuestro son. "La cuestión no es llegar, sino saber mantenerse", qué duda cabe, como tampoco ninguna acerca de que Los Van Van han sabido hacerlo.

Somos Los Van Van
Juan Formell

Si me preguntas
que quienes somos
una respuesta
muy simple te puedo dar:
somos Los Van Van
que hace más de diez años
iniciamos un ciclo
en la música popular.

Cubanos somos,
a mucha honra,
y si tu quieres
nuestra historia vamos a contar:
somos Los Van Van,
la vanguardia del son.
No seremos los mejores
pero sí los más sinceros.

Cuéntame qué fue lo que pasó.

Que los muchachos que bailaban rock and roll
cambiaron de repente el baile
y ahora bailan este nuevo son.

Cuéntame qué fue lo que pasó.

Yo no te digo que lo mío es lo mejor,
pero si el son es lo más sublime
sonero soy de corazón.

Cuéntame qué fue lo que pasó.

Yuya Martínez, El martes, Marilú,
La Habana joven, Pastorita tiene guararey,
Chirrín Chirrán, La candela
y ahora vengo con el Buey.

Y con el tiempo
también cambiamos.
Era la lógica de la evolución.
Pero Los Van Van
no abandonaron el son
y para enriquecerlo
hoy lo tocan con trombón.

Si me preguntas
que cuántos somos:
seremos siempre
los que necesitemos ser.
Siempre habrá Van Van,
aunque sea uno solo,
que defienda la idea
de este nuevo son.

Cuéntame qué fue lo que pasó.

Ahora tocamos un nuevo tumbaito
que lo bailan los pollitos y también los viejitos.
¡Que no se quede nadie sin bailar!

Cuéntame qué fue lo que pasó.

Y recordando estoy
a esos soneros que cantaron
este nuevo son de corazón.

Cuéntame qué fue lo que pasó.

La cuestión no es llegar, llegar,
sino saber mantenerse.
Te lo digo yo. ¡Que locura!

Quédate a escuchar la música
que Los Van Van te invitan a bailar.
Quédate a escuchar la música
que Los Van Van te invitan a bailar…

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