El músico y compositor cubano Adalberto Álvarez, de gira por Europa para la presentación de su nuevo álbum, dijo el lunes en Viena que la música cubana vive momentos de expansión internacional, informó EFE.
El influjo del son es ya "un hecho mundial", comentó Álvarez durante la presentación de su último disco, Para bailar casino, en el bar latino Floridita, en Viena.
"Estuvimos en Japón y nos quedamos asombrados viendo bailar ruedas de casino, ya nada me asusta".
Según el músico, el casino "pretende recuperar el baile en parejas, que la gente pueda compartir, bailar y comunicarse".
Asimismo, indicó que "existe una cadencia común entre el son y el flamenco" y que no descarta realizar en el futuro un trabajo que fusione ambas músicas.
En referencia al disco Lágrimas negras, de Bebo Valdés y Diego El Cigala, el músico comentó que estudia este ritmo "con calma", porque "es muy fácil para un sonero hacer música combinada con flamenco".
"Estamos en el período de transición entre lo tradicional y lo contemporáneo", señaló el sonero para definir su nuevo disco, lanzado en octubre en el Salón Rosado de La Tropical, en La Habana. "Un lugar —afirmó Álvarez— donde las orquestas van a medirse, el termómetro de Cuba, el que no triunfa allí no va a ningún lado".
Como parte de su gira por Europa, el músico se presentará en París, Génova y Milán. |