El narrador y traductor literario Antonio Álvarez Gil, galardonado con el LI Premio Ateneo Ciudad de Valladolid por la novela Delirio nórdico, afirmó en entrevista concedida a Europa Press que "Fidel Castro es la única persona que goza de libertad" en la Isla.
Interrogado sobre por qué los cubanos no se rebelan contra Castro, el autor destacó que "Cuba es un pueblo muy despierto, pero que durante 45 años ha vivido sin libertad", y "Fidel, persona muy carismática, ha introducido en la sociedad cubana un terror congénito".
Asimismo, agregó que en la Isla "las partes más pobres se han beneficiado, pero en general, la rentabilidad del pueblo cubano se podrían comparar, más o menos, con cómo el ganado de una finca se puede beneficiar del buen cuidado que le da el dueño de la misma".
Álvarez Gil se refirió asimismo a Delirio nórdico, cuya trama se desarrolla a principios de los noventa, cuando muchos cubanos emigraron a Suecia con la esperanza de obtener asilo político.
"En nuestra incultura y nuestra falta de información, pensábamos que el problema real era salir y que, una vez que pusiéramos el pie en otro país, todo estaría solucionado"; no obstante, "una vez allí, comprobamos que las cosas no eran tan fáciles para nosotros", sostuvo el escritor.
Al principio, comentó, "la cosa funcionaba, pero la entrada de 2.000 cubanos en Suecia hizo al país activar las alertas e incluso enviar una comisión a Cuba". Muchos fueron obligados a retornar a la Isla tras no serle otorgado el asilo.
"Los que tuvieron que regresar", concluyó, una vez que se "quitaron la careta y criticaron al gobierno de Castro", tuvieron "pánico" de retornar a un país en el que "no existía, ni existe, la libertad de expresión".
Álvarez Gil (Cuba, 1947) obtuvo en 1983 el Premio David de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba con el libro de cuentos Una muchacha en el andén.
Entre sus obras publicadas se cuentan Unos y otros, Variaciones sobre un tema de Bulgakow, Fin del capítulo ruso, Del tiempo y las cosas, Naufragios, con la que obtuvo el V Premio Ciudad de Badajoz, y La largas horas de la noche, finalista del Premio Casa de las Américas en 1993. |