La Habana calificó este martes de "obsesión fanática" la posición política de Guillermo Cabrera Infante en sus relaciones con el régimen castrista, horas después de conocerse la noticia de su deceso.
Según el sitio digital oficialista La Jiribilla, único medio de la Isla en hacer referencia a la muerte del escritor, los textos periodísticos y ensayísticos de Cabrera Infante "estuvieron, lamentablemente, contaminados por la obsesión fanática en que se convirtió su posición política contra la revolución cubana".
La publicación digital, inaccesible para los ciudadanos de la Isla por las severas restricciones a las conexiones de Internet, culpó al autor de Tres tristes tigres de "prohibir la publicación de su obra en Cuba".
En otra parte de la breve nota, La Jiribilla adjudicó "al patrimonio literario de la nación cubana" la obra de Cabrera Infante y dijo, en un mensaje contradictorio, que también pertenecía a quienes defendían a Cuba "frente al acoso y la mentira".
"Por encima de sus propias diatribas contra su país de origen, sus escritores y sus instituciones, lo mejor de su obra pertenece al patrimonio literario de la nación cubana, a su cultura y a quienes la defienden frente al acoso y la mentira", agregó.
El nombre de Cabrera Infante no está incluido en el Diccionario de la Literatura Cubana, editado en 1980. Tampoco aparece registrado en el sitio oficial del Ministerio de Cultura dedicado a los autores cubanos.
Mientras tanto, los medios cubanos ignoraron el fallecimiento del escritor. Las páginas culturales de los diarios Granma y Juventud Rebelde se abstuvieron de hacer alguna referencia al respecto y lo mismo ocurrió con las principales cadenas de radio y televisión, según constató la AFP. |