www.cubaencuentro.com Viernes, 18 de julio de 2003

 
   
 
Con el favor del Boss
En su primera apertura en las Grandes Ligas, José Ariel Contreras lanza una pelota impresionante contra los Tigres de Detroit.
por JORGE EBRO, Miami
 

De una vez y por todas, José Ariel Contreras demostró que no andaban muy equivocados los reportes de los cazatalentos y mucho menos los Yankees de Nueva York cuando decidieron pagarle 32 millones de dólares para arrebatárselo de las manos a los Medias Rojas de Boston.

J. A. Contreras
Victorias 2
Derrotas 1
Promedio de carreras limpias 5.40
Partidos Jugados 9
Partidos como abridor 1
Entradas lanzadas 18.1
Hits permitidos 16
Carreras limpias permitidas 11
Bases por Bolas 11
Ponches propinados 20

En su primera apertura en las Grandes Ligas, el cubano lanzó una pelota impresionante contra los Tigres de Detroit, al punto de no permitirles carreras en siete entradas y contenerlos en sólo dos sencillos; creándoles de paso un verdadero dolor de cabeza a los Yankees que, una vez visto el enorme potencial de Contreras como abridor, se han visto obligados a abrirle un hueco en la rotación de abridores.

Aunque con algunos destellos, el pinareño había dejado mucho que desear en sus primeras actuaciones como relevista. Vapuleado en sus seis salidas iniciales, Contreras había llegado a aumentar su promedio de carreras hasta un pésimo 15.63, cifra nada envidiable para un lanzador que llegó a la Gran Carpa promocionado como la última maravilla salida de la inagotable pero poco pulida cantera de talentos que es Cuba.

Tan mal le fue, que los Yankees reconocieron que se habían equivocado al comenzar la temporada con él en el equipo principal y lo enviaron al complejo de Liga Menor de Nueva York, en la ciudad de Tampa, donde lo pusieron a trabajar con Billy Connors, un hombre que tiene reputación de "revividor" de carreras moribundas.

J. Ariel Contreras
José Ariel Contreras.

Luego de tres actuaciones —todas como abridor— en la sucursal de Triple A de los Yankees en Columbus, Contreras fue traído de vuelta a las Mayores y volvió a experimentar otra recaída, tras la que tuvo dos exitosas presentaciones en las cuales apenas le conectaron un hit en cinco entradas.

Esto preparó el terreno para la noche del viernes 30 de mayo —recuerden la fecha—, cuando apoyados en Contreras los Yankees vencieron a los cabizbajos Tigres por marcador de 6-0, en lo que pudiera significar el punto de inflexión de la carrera del cubano en el béisbol de más alto nivel mundial.

Pero detrás de toda esta historia en torno a Contreras, subyace otro relato oculto que habla de las pugnas y escaramuzas de la organización beisbolera más importante de todos los tiempos y de la semioculta batalla del todopoderoso dueño de los Yankees, George Steinbrenner —a quien todos llaman el Boss, o sea, el jefe—, y el manager Joe Torre.

Torre quería darle más tiempo a Contreras en el bullpen, pero Steinbrenner, azuzado por el deseo de ver rendir frutos a su inversión antillana, presionó en todo momento por hacerle un hueco al monticulista en la ya compacta rotación de los Yankees, que carga con hombres de la talla de Roger Clemens, Mike Mussina, Davil Wells, Andy Pattitte y Jeff Weaver.

Aprovechando una pequeña lesión de Wells —aunque este dijo estar recuperado—, Steinbrenner consiguió su propósito y la jugada salió a su favor, luego de que Contreras se marchara del box con la sonrisa más grande que se le ha visto desde que llegara a Estados Unidos, incluso mayor que cuando supo el monto por el cual lo habían contratado.

Contreras, que casi nunca relevó en Cuba, ni con Pinar del Río ni con la selección nacional, ha tratado de mantener una disciplina estoica y no ha protestado ninguna decisión sobre el papel que ha venido desempeñando, pero ya está dando muestras de cansancio y tal vez de rebeldía. Él sabe que es un abridor ciento por ciento, física y mentalmente.

Por mucho que haya querido Joe Torre mantener al cubano en el bullpen, Contreras ya ocupa la quinta plaza entre los abridores en detrimento de Weaver, quien se ha tambaleado últimamente. Así lo quiso Steinbrenner, un hombre tan voluble como su dinero, que va por la vida haciendo lo que le place y contratando o despidiendo gente a su antojo. Así lo quiso el Boss y en las Grandes Ligas el que paga, manda.

José Ariel Contreras

En los campeonatos nacionales cubanos, José Ariel Contreras dejó un récord de 117 victorias y 50 derrotas, además de un promedio de carreras limpias permitidas por cada nueve entradas lanzadas de 2,82.

En 2002, su último año, cosechó 13 éxitos frente a 4 fracasos y un promedio de efectividad de 1,76.

En tres torneos internacionales contra equipos semiprofesionales (Panamericanos de 1999, Olimpiadas de 2000 y la Copa del Mundo de 2001), Contreras trabajó para 7-0 con 0,59 de PCL, mientras permitía apenas 36 imparables en 66 entradas.

Fue nombrado en tres ocasiones Atleta Masculino del año en Cuba.

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