¿Por qué el 26?
Algunos piensan que es por el 26 de Julio, la fecha del asalto al Cuartel Moncada, pero eso no es cierto. Era el número con que lanzaba mi padre y quiero honrarlo a él. Él fue un gran pitcher, lanzaba pelotas conmigo desde que yo tenía siete años. Fue y será siempre mi inspiración.
¿Cuál ha sido el juego más difícil de tu vida?
Cruzar el océano en un bote, con sólo un galón de agua, un poco de azúcar y mucho miedo dentro. Ese si es un juego difícil. Los miles de balseros cubanos que han cruzado el mar, a medianoche, saben de que estoy hablando. Después de eso, el peor de los momentos que puedas pasar en la vida, es insignificante.
¿El reciente regreso de Germán Mesa a la pelota cubana tendrá que ver con tu vuelta a los Yankees?
Estoy seguro que sí, que a Germán lo dejaron jugar en Cuba para contrarrestar mi juego. Ya no tenían cómo justificar el tenerlo apartado del terreno, por eso lo llamaron.
Si Cuba se abre al mundo, ¿podría tener un equipo de Grandes Ligas?
Pudiera, pero también lo tendrían Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, y si a estos países no les han permitido tenerlo, no creo que le vayan a dar a Cuba un tratamiento especial.
En un encuentro entre el equipo Cuba y los Yankees, ¿lanzarías contra Cuba?
Sigo siendo cubano aunque viva en Estados Unidos, pero estoy firmado con los Yankees. Tengo una deuda con este pueblo, con esta nación y con el equipo que me permitió volver a jugar béisbol en libertad.
¿Piensas superar la barrera de los 40 años?
Estoy picando cerca, pero no pienso en eso. Me siento fuerte. Yo puedo hacer el trabajo que hace cualquier joven. Creo que hay Duque para rato.
En el año 1998, millones de neoyorquinos te aclamaron en el Callejón de los Héroes de Manhattan, ¿piensas repetir este año?
Yo sigo lanzando pelotas. Sólo Dios sabe cuándo se gana o pierde.
Un mensaje para tus fanáticos en Cuba…
Gracias por confiar en mí, por no olvidarme, por apoyarme. Que sepan que en cada estadio, en cada juego, siempre pienso en ellos, en mi tierra, en mi equipo Industriales. Que sepan que ningún aplauso me ha llegado más al corazón que los del estadio Latinoamericano, en La Habana.
¿Y para los disidentes presos en las cárceles cubanas?
Que los felicito por su valentía. No todo el mundo tiene el valor de desafiar al régimen comunista, de exponerse, de caer preso por proclamar la represión que hay en Cuba. Esos cubanos presos políticos en las cárceles, con condenas de 20 años, son los verdaderos héroes que hay que aclamar. |