AFP/ Buenos Aires. El ídolo futbolístico argentino Diego Maradona no está plenamente recuperado de su afección pulmonar, razón por la cual debería postergar otra vez su viaje a Cuba para seguir un tratamiento antidrogas, pese a que cuenta con el visto bueno judicial.
Maradona, de 43 años, había recibido el martes la autorización judicial para poder viajar a un centro de salud en La Habana, donde continuará el tratamiento de recuperación por su adicción a las drogas, pero una neumonía que lo aquejó en los últimos días ha demorado su partida.
Un parte médico presentado el miércoles informó que Maradona "no tiene el alta por un problema pulmonar", a la vez que desmintió la falta de control adecuado sobre el ex capitán argentino al agregar que "no hace lo que quiere".
Por el momento, Maradona continúa internado en la Clínica neuropsiquiátrica del Parque, en la localidad bonaerense de Ituzaingó (oeste).
Por consejo médico, deberá continuar su recuperación en una comunidad terapéutica cerrada por un plazo de al menos 70 días, en Argentina o en Cuba, según la decisión judicial.
Con el consentimiento que le dio el juez Norberto García Vedia, Maradona puede seguir su tratamiento en el Centro de Salud Mental (Censam), cerca de La Habana, pero trascendió también que el astro aún no está preparado para viajar a Cuba, aunque la neumonía que lo acosa parece ser el único impedimento.
Según la opinión de Héctor Leguizamón, abogado de Maradona, su cliente podría decidir quedarse o irse del centro de salud cubano una vez que ingrese en ese lugar, pero el juez García Vedia aseguró que había enviado una rogatoria por vía diplomática para que un juez de la Isla siga de cerca el tratamiento.
Además, la salud de Maradona no sólo genera preocupación por el proceso de lucha contra el consumo de drogas, sino también por el notorio sobrepeso que exhibió el ex futbolista en sus últimas apariciones públicas.
Los médicos que lo atienden expresaron su preocupación por lo que entienden como un "descontrol alimentario" de Maradona, cuyo peso ronda los 102 kilos, con una ingesta pronunciada de alimentos que pone en riesgo su corazón, afectado tras el cuadro cardiorrespiratorio que lo tuvo al borde de la muerte el 18 de abril pasado.
Maradona, internado desde el 9 de mayo en la Clínica del Parque en Ituzaingó (periferia bonaerense), ingresó el sábado pasado en la clínica Suizo-Argentina con un cuadro de fiebre, presión alta y taquicardia a causa de una neumonía.
En ese sentido, el siquiatra Carlos Nassef había señalado que "la indefinición sobre cómo continuará la segunda etapa de su tratamiento no le hace nada bien". |