En 2001, al ser entrevistado acerca de los jugadores que ese año conquistaron la corona mundial de su categoría, Víctor Mesa, manager del equipo juvenil de Cuba, dijo: "El pelotero más sensacional que he visto se llama Kendry Morales; fue el mejor pitcher y el bateador más sobresaliente del torneo. En poco tiempo brillará por todo lo alto".
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| Morales: A las puertas de un sueño. |
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Aquellas proféticas palabras del estelarísimo jardinero central de Cuba, y en la actualidad mentor exitoso, fueron publicadas en su momento en este diario. Eran los avances de la proyección internacional del pelotero que hace pocos días arribó a Estados Unidos con intenciones de insertarse en el béisbol profesional.
Su participación en la Serie Nacional del año siguiente (2002) fue un acontecimiento notorio: debutó con Industriales y su desempeño fue tal que obtuvo la distinción de Mejor Novato del Año, con una actuación sin precedentes en la pelota de la Isla. Disparó 21 cuadrangulares, a sólo dos del puntero Michel Abreu; impulsó 82 carreras y se llevó el tercer lugar; terminó noveno en promedio al bate con 324 y ganó el primer puesto en el importantísimo departamento de "impulsar la carrera del empate o la ventaja", con 27 puntos.
Ese rosario de distinciones no lo lograron ni Pedro José Rodríguez, novato fabuloso en 1975, ni Omar Linares, en 1983 —los dos mejores jugadores noveles que le precedieron—, catalogados ambos como "fuera de serie", en toda la pelota cubana de la centuria.
Meses después, Morales ya estaba como jugador regular del equipo nacional que conquistó el Torneo de Las Américas y la Copa Mundial. El pasado año continuó con su paso ascendente y concluyó el torneo como sublíder de bateo, con average de 391, para reafirmarse como cuarto bate del seleccionado nacional.
L'enfant terrible'
Pocas personas en el exilio conocen la trayectoria de Kendry Morales desde sus inicios, y casi nadie como Eugenio Vilanova, director del equipo Metropolitanos (1997-2002) y entrenador de la estrella, junto a Bárbaro Hernández, entre 1992 y 1997. "Desde que entró en los equipos de 11-12 años, ya se veía superior a los demás. En ese primer año comenzó a batear a las dos manos y, ya en 15-16, conectaba batazos contundentes que asombraban a todos. Como pitcher, le contamos envíos de hasta 94 millas, además de jugar varias posiciones con la calidad requerida".
Otro que recuerda perfectamente la trayectoria de Morales, en su paso por los eventos escolares, es Juan Rodríguez, prestigioso árbitro cubano que desde hace tres años radica en Miami. "En 1997 se efectuó, en la República del Ecuador, el Campeonato Panamericano de la categoría 15-16 años, y todos los honores fueron para ese muchacho. En los play-off lanzó completo el primer juego y venció a Dominicana y, al día siguiente, el abridor cubano no pasó del primer inning frente a Venezuela, por lo que llamaron a Kendry y se mantuvo todo el tiempo en la lomita para llevarse la victoria. Fue champion pitcher, líder de los bateadores, en impulsadas y en jonrones. Realmente es sensacional".
Morales arrancó la campaña de 2004 por todo lo alto; estaba al frente en tubeyes, hits conectados y su promedio era de 361, cuando fue detenido por las autoridades de la Isla por intentar salir del país, junto al también pelotero Bárbaro Cañizares y "desterrado" del béisbol. Era la segunda ocasión en que el muchacho se veía inmerso en problemas de esa naturaleza.
En octubre pasado asistió como integrante del elenco nacional al Preolímpico de Panamá, pero poco días después fue obligado a regresar ante una inminente escapada, porque ya tenía decidido seguir los pasos de José Ariel Contreras y Maels Rodríguez, sus compañeros de equipos ya residentes en EE UU.
Kendry Morales tendrá ahora la gran oportunidad de su vida. Pocos dudan de que podría ser el primer cubano ambidextro en triunfar en el Big Show. |