www.cubaencuentro.com Miércoles, 16 de marzo de 2005

 
  Parte 2/2
 
Tenerife: Hacerse el longui, cazando moscas
por SANTIAGO MéNDEZ ALPíZAR
 

Pero seguir señalando la paja en el ojo ajeno cuando el propio está ciego, me parece una inmensa demagogia. O sea, sobran preocupaciones por los males del vecino y faltan compromisos (civilistas) y apoyos para aquellos que se enfrentan al monumental despliegue de medios represivos del gobierno cubano dentro de la Isla.

Irse pero no…

Mi amiga, al poco tiempo se "piró" a la Isla (algo que me parece totalmente normal) y me dejó con la duda de si era su ingenuidad legítima o yo un mal pensado.

Al tiempo comencé a elucubrar otra alternativa. A mi amiga tal vez ni siquiera le importaban estos asuntos.

A mi amiga en realidad lo que le importaba era asegurase un espacio en la Cuba de hoy con vistas a la de mañana. Y sobre todo: no meterse en líos.

Y no es nada novedoso tampoco esta situación. Se trata de un viejo sistema: irse pero no…

Definitivamente, irse o quedarse pueden ser lo mismo. Lo triste es callar o hacerse el distraído… el que no se entera de nada. En Madrid se diría: hacerse el "longui". Ese espécimen distraído y absorto en cosas supuestamente trascendentales y por encima de temas políticos o comprometidos (exactamente: que les comprometa) y puedan poner en juego su regreso feliz a casa o enemistarse con los amigos funcionarios de la Isla.

Así las cosas, mi amiga ha regresado a Madrid. Me cuentan que ha sido un regreso triunfal. Que llovieron ofertas de trabajo por La Habana y ahora emprende nuevos proyectos por aquí.

Todo normal. Que no se acaba de enterar a ciencia cierta por qué coño algunos se empeñan en desacreditar al Comandante Spider. Que después de todo: no es pa' tanto… y por si fuera poco: ya soltaron a Raúl Rivero y a Vázquez Portal.

Por suerte, tengo a otros amigos(as) menos despistados y un poquito más terrenales con los que si comparto estas cuestiones. Tanta "ingenuidad" y tanto "desconcierto" perturba.

En definitiva, mi amiga no es la única que pasea por Gran Vía y cuestiona los pormenores de esta sociedad desajustada e imperfecta y, una vez en casa, olvida que en verdad las dificultades de su vecino sean tan reales e inmediatas como la vida misma.

Es la vieja estrategia del despistado. El recurso del que no se entera. Hacerse el "longui".

Sin contar que todavía siguen cayendo moscas en la tupida telaraña del Comandante Spider.

1. Inicio
2. Pero seguir...
   
 
EnviarImprimir
 
 
En Esta Sección
La Habana: Los 75 de marzo
MIRIAM LEIVA
Barcelona: La hierba del diablo
MANUEL PEREIRA
Madrid: De los respiraderos y las ausencias
SANTIAGO MéNDEZ ALPíZAR
Editoriales
Sociedad
Cultura
Internacional
Deporte
Opinión
Desde
Entrevista
Buscador
Cartas
Convocatorias
Humor
Enlaces
Prensa
Documentos De Consulta
Ediciones
 
Nosotros Contacto Derechos Subir