Del lado israelí, existen también fanáticos que no verán con buenos ojos la liberación de los presos palestinos. Hasta no se puede descartar que algunos colonos lancen un auto-ataque y culpen a los palestinos, para provocar las represalias del ejército de Sharon. Es un proceso con esas fragilidades, pero se abre un camino de esperanza, para que se pueda aplicar la famosa Hoja de Ruta.
Otro 'interlocutor válido'
El nuevo líder palestino ha llegado a ocupar la presidencia de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) después de un proceso en el cual se pusieron en evidencia los caprichos de Arafat con el objetivo de mantener el poder personal a toda costa.
Abbas, también llamado Abu Mazen, fue el elegido por el pueblo palestino para suceder a Yasser Arafat, tras su victoria en las elecciones presidenciales, celebradas en enero de este año. Pero dos años antes, en marzo de 2003, Mazen había sido nombrado primer ministro de la ANP. Apenas cuatro meses después presentó su dimisión por las fuertes discrepancias con Arafat, motivadas especialmente por la negativa del rais a cederle el control de las fuerzas de seguridad, como se exigía en la Hoja de Ruta. Mazen fue el hombre que firmó, en 1993, el acuerdo de paz con Israel. Goza del respeto de los responsables palestinos, así como de EE UU, Israel, el mundo árabe y la OLP. Pero, le falta el carisma de Arafat.
Con su nombramiento como primer ministro, se cumplían en aquel entonces los requisitos de la comunidad internacional y de Israel, que reclamaban a la ANP un "interlocutor válido" para las negociaciones de paz con los israelíes. La creación de este cargo se planteó como una vía de que Arafat siguiera en el poder —en un cargo honorario— mientras dejaba el Gobierno en manos de otra persona.
El presidente George W. Bush había asegurado que estaba dispuesto a impulsar el plan de paz en cuanto el primer ministro fuese confirmado en su cargo y se constatase su "autoridad real". Pero, finalmente, esto no sucedió y Mazen tuvo que ceder en el pulso de poder que había mantenido con Arafat, que le trató como a un rival y nombró al hasta entonces presidente del parlamento palestino, Ahmed Qureia, como su sucesor.
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| La denominada Hoja de Ruta fue elaborada a fines de 2002, después de varias reuniones entre delegaciones de las Naciones Unidas, Unión Europea, Rusia y Estados Unidos, y presentada el 30 de abril de 2003 a los gobiernos de Israel y de la Autoridad Nacional Palestina. |
| La Hoja de Ruta prevé el establecimiento de un Estado palestino, primero con un carácter difuso a finales de 2003 y después a finales de 2005 con "unas fronteras seguras y reconocidas" (como reclama la Resolución 1397 del Consejo de Seguridad de 12 de marzo de 2002) en el marco de un acuerdo global en Oriente Medio. |
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Pero ese capítulo forma parte del pasado. Ya el acuerdo alcanzado entre Sharon y Abbas rinde los primeros frutos.
En los próximos días, Israel transferirá a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) el control de las localidades de Jericó, Tulkarem y Kalilia, así como también pondrá en libertad a 500 presos palestinos. El gobierno israelí ha anunciado estas medidas después de conocerse el compromiso de Hamás y la Yihad islámica de respetar la tregua.
Resulta prematuro lanzar a rebato las campanas del optimismo y pensar que en este proceso de paz no podrán surgir nuevas dificultades. Pero, lo rápido que se ha avanzado para lograr estos acuerdos, muestra que Arafat se había convertido en un verdadero obstáculo para una solución negociada del conflicto. Un ejemplo más de que ciertos líderes históricos, verdaderos caudillos, se aferran a los viejos esquemas y no saben apreciar los cambios que se producen en la situación regional o internacional. |