Medios de prensa de Bolivia acusaron al diputado cocalero Evo Morales de intentar sabotear la XIII Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en la ciudad de Santa Cruz el 14 y 15 de noviembre, informó AP.
Morales quiere convocar a un encuentro paralelo de sindicalistas y políticos, según anunció la semana pasada, durante una visita a Cuba.
El diario boliviano La Razón señaló en un editorial que el diputado por el partido Movimiento Al Socialismo (MAS) está "empeñado en sabotear" la reunión, organizando "de manera paralela, una cumbre social".
El rotativo indica que la cita de los jefes de Estado de Iberoamérica "se presenta como una ocasión "imperdible" para el líder cocalero, quien podría "promover protestas de rechazo, armar disturbios y, en el fondo, opacar todo éxito que pudiera producir el evento".
Morales ha anunciado que convocará una concentración masiva en el centro de Santa Cruz, durante la reunión.
El líder de los productores de la hoja de coca, base de la cocaína, visitó la Isla el fin de semana para asistir a la XXV Asamblea del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). En un discurso, al que asistió Fidel Castro, Morales llamó a convertir a América Latina en "otro Vietnam para los Estados Unidos".
En esa misma alocución Morales propuso la celebración de una "cumbre alternativa" a la Iberoamericana, que cuente con Castro y los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Venezuela, Hugo Chávez, como protagonistas.
Por el momento, ninguno de los tres mandatarios ha declarado si tiene intenciones de participar en tal "cumbre".
El diputado del MAS es uno de los líderes de las revueltas que obligaron a la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y dejaron casi 80 muertos en un mes.
Según La Razón, Castro, Chávez y Lula no deberían aceptar la invitación de Morales, el más fuerte opositor a Sánchez de Lozada, que ahora le ha dado al actual presidente, Carlos Mesa, un plazo de 90 días para empezar a mostrar buenos resultados.
"Sería una desconsideración tan grande, una falta de cortesía tan notoria con el país anfitrión, que parece absurdo sólo pensar en ello", sostiene el rotativo.
Entretanto, otro diario boliviano, El Deber, dio a conocer los resultados de una encuesta que da a Carlos Mesa un respaldo popular del 66%.
El sondeo fue realizado por la empresa Apoyo en las ciudades de Santa Cruz, Cochabamba, El Alto y La Paz, que concentran más del 40% de la población nacional. El margen de error es del 3,5%.
Según el estudio, el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada contaba tan sólo con el 8% de respaldo cuando dimitió. |