Expertos temen que la guerrilla se fortalezca
La desmovilización es el primer resultado del diálogo de paz de casi un año con el gobierno de Álvaro Uribe, pero analistas de defensa temen que la reducción del número de paramilitares fortalezca a la guerrilla, informó Reuters.
El comisionado para la paz dijo que otros 150 paramilitares depondrán sus armas el 7 de diciembre en el departamento del Cauca, al suroeste del país.
Una de las críticas al proceso de desmovilización es que no se vislumbra un diálogo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ni con el Ejercito de Liberación Nacional (ELN), que podrían buscar copar los espacios dejados.
Los paramilitares extienden su dominio sobre extensas zonas agropecuarias desde los años ochenta, cuando surgieron esos escuadrones financiados por ganaderos y comerciantes.
El experto en temas de seguridad, Alfredo Rangel, cree que la negociación de paz es un desafío para Uribe, quien ganó la presidencia con la promesa de derrotar militarmente a la guerrilla.
"Si las Fuerzas Armadas no pueden contener el avance de la guerrilla, ésta se fortalecerá y recuperará posiciones estratégicas dentro de la dinámica del conflicto", explicó.
Sin embargo, el general retirado y ex comandante del ejército, Álvaro Valencia, aseguró que aunque la guerrilla intentará retomar el control de áreas urbanas y campos que desalojen los paramilitares, las Fuerzas Armadas lo impedirán.
"No creo que la guerrilla recupere terreno, la cobertura militar es completa y mejor que antes, las fuerzas militares tienen mejores equipos, están bien entrenadas, hay capacidad de reacción y más tropas", dijo.
"En las zonas en donde tenían dominio los paramilitares el ejército va a encontrar apoyo de los civiles, que son los más interesados en que la guerrilla no regrese", agregó.
Uribe impulsa una estrategia que incluye un aumento del gasto de defensa —con un mayor número de efectivos del ejército y de la policía— y la conformación de redes de informantes civiles.
La iniciativa busca recuperar el control para el Estado de amplias zonas de selvas y montañas que por años estuvieron bajo el control de guerrilleros y paramilitares en el marco de un conflicto que cobra miles de vidas cada año.
A pesar de las fuertes acusaciones en su contra, los paramilitares siguen generando simpatía y recibiendo apoyo en zonas donde la presencia del Estado es nula.
El proceso de desmovilización afronta otros riesgos, como la seguridad de los ex combatientes y su futuro jurídico.
Muchos fueron pistoleros al servicio del narcotráfico en Medellín, otrora sede del abatido traficante Pablo Escobar, y afrontan cargos por delitos como asesinatos y secuestros.
Aunque en el pasado guerrillas como el M-19 depusieron las armas y se desmovilizaron, varios de sus integrantes fueron asesinados por sus enemigos en medio del conflicto.
Algunos temen que los paramilitares desmovilizados caigan bajo las balas de la guerrilla cuando regresen a sus hogares, si es que no retornan a la lucha armada por falta de oportunidades laborales.
Adicionalmente, el máximo jefe del BCN, Diego Fernando Murillo, alias "Don Berna", acusado por fuentes de seguridad de estar implicado en narcotráfico, sigue en la clandestinidad.
"Sobre el proceso penden tantas dudas y sus repercusiones son de tal calibre que es crucial que resulte. Para Medellín, para el país y para una eventual salida al conflicto", dijo un reciente editorial del influyente diario El Tiempo. |