Estados Unidos y cuatro naciones centroamericanas alcanzaron el miércoles un acuerdo de libre comercio tras una intensa sesión de negociaciones, informó Reuters.
Los países centroamericanos que participan en el Acuerdo de Libre Comercio Estados Unidos-Centroamérica (CAFTA, siglas en inglés) son Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala.
Costa Rica dijo que necesitaría más tiempo para considerar las demandas estadounidenses de apertura de mercados donde operan monopolios estatales, y se retiró el martes temporalmente de las negociaciones.
El comercio conjunto de bienes entre Estados Unidos y los cuatro países del acuerdo es de alrededor de 15.400 millones de dólares anuales. El CAFTA eliminará gradualmente casi todos los aranceles. En muchos casos, inmediatamente después de la entrada en vigor del pacto.
En el caso del azúcar, un tema políticamente sensible para los estadounidenses, el acuerdo otorga a los centroamericanos una cuota combinada de envío a Estados Unidos de 85.000 a 90.000 toneladas métricas adicionales del producto.
Ese acceso crecería en un 2% anual, pero seguirían en vigencia elevados aranceles para impedir la entrada de envíos adicionales.
Los cuatro países centroamericanos ahora destinan unas 110.000 toneladas métricas de azúcar a Estados Unidos bajo una cuota que cubre a todos los países.
Los productores estadounidenses de azúcar habían amenazado con esforzarse para derrotar el acuerdo si se eliminaban los aranceles protectores.
Los funcionarios comerciales de Estados Unidos esperan que CAFTA allane el camino para la propuesta Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que incluiría a todos los países del hemisferio, excepto Cuba.
El representante comercial de Estados Unidos, Robert Zoellick, dijo a la prensa que el CAFTA expandirá el comercio y fortalecerá la democracia en una región.
Pero el pacto puede abrir una batalla política en el Congreso en un año electoral. El representante estadounidense Dick Gephardt criticó a la administración del presidente George W. Bush por "vender a los trabajadores estadounidenses" al incluir débiles protecciones en el acuerdo, y abrir la puerta a más importaciones.
Gephardt es un demócrata de Missouri que compite en las internas para lograr la candidatura presidencial de su partido en las elecciones de 2004.
"Como resultado del CAFTA, miles de empleos textiles y de la indumentaria se perderán en Carolina del Sur y en todo el país. Miles de empleos adicionales se perderán en el sector agrícola", dijo.
Los sindicatos de trabajadores de Estados Unidos ya han dicho que se esforzarán para lograr que no se apruebe el acuerdo pues, según ellos, implicaría más traslados de empleos estadounidenses a otros países.
El CAFTA también fue cuestionado en El Salvador, donde la Iniciativa Mesoamericana de Comercio, Integración y Desarrollo Sostenible (CID) dijo que la apertura arancelaria y de cuotas perjudicará a la región, y que las reglas de propiedad intelectual han sido mal negociadas.
"En las negociaciones sobre acceso a mercados de productos agrícolas y agroindustriales de Centroamérica ha tenido que hacer dolorosas concesiones", dijo en un comunicado la CID, una institución de estudios centroamericanos. |