John Kerry dio el martes un nuevo paso hacia su nominación oficial como candidato del Partido Demócrata a las elecciones presidenciales de Estados Unidos, con victorias en los comicios primarios de los sureños Mississippi, Texas, Louisiana y Florida.
El senador por Massachusetts intenta reforzar la posición del Partido Demócrata en una región que desfavoreció a esa fuerza política en las últimas elecciones, informó Reuters.
Con las últimas cuatro victorias, Kerry quedó muy cerca de lograr su nominación formal para enfrentar al presidente George W. Bush en los comicios del 2 de noviembre.
Kerry concluyó el martes su gira de campaña por los cuatro estados sureños con duras críticas a Bush, quien a su vez lo acusó, sin nombrarlo, de ser "aislacionista" en términos económicos por oponerse a algunos acuerdos de libre comercio.
En Florida, escenario de una batalla por el recuento de votos durante la disputada elección del 2000, Kerry acusó a Bush el lunes de "decisiones malas, apresuradas" en Irak, que han costado vidas estadounidenses, y dijo que estaba listo para enfrentar a los republicanos que quieran desacreditarlo.
Bush acusó a Kerry de ser "profundamente irresponsable" por proponer recortes al presupuesto de los servicios de inteligencia en 1995, y dijo que esa no es forma de guiar al país "en tiempos de guerra".
Kerry prácticamente ganó la nominación demócrata la semana pasada al sacar a su principal rival de la competencia, y se acerca a oficializar su victoria.
El martes entraron en juego 435 delegados a la Convención Demócrata de julio, suficientes para colocar a Kerry a menos de 100 delegados de los 2.162 necesarios para obtener la nominación oficial del partido.
Kerry espera mejorar en noviembre el desempeño del candidato presidencial demócrata del 2000, Al Gore, quien perdió en la región, con la única excepción del pequeño estado de Tennessee.
Los tres últimos candidatos del Partido Demócrata electos presidentes: Lyndon Johnson, Jimmy Carter y Bill Clinton, eran del sur, y el camino de Kerry a la Casa Blanca sería mucho más suave con un buen respaldo en esa región.
Kerry había dicho anteriormente este año que llegaría a la Casa Blanca sin ganar un solo estado sureño, pero desde entonces ha modificado su posición y ha reiterado que se convertiría en un desafío a Bush.
El presidente ha retado a Kerry en temas sociales y de seguridad, lo cual podría darle buenos resultados en la región conservadora, pero Kerry dijo que no cambiaría el mensaje de su campaña para atraer a los sureños. |