La Delegación del Gobierno en Madrid activó un Plan de Emergencia y los cientos de heridos que han provocado las explosiones han sido llevados en ambulancias, autobuses, coches policiales y particulares a los hospitales de la ciudad.
Además, en un primer momento se habilitaron hospitales de campaña que luego desmontados. Los madrileños secundaron masivamente el llamamiento urgente realizado por las autoridades sanitarias para donar sangre.
La indignación por los atentados se manifestó en todos los estratos sociales. El secretario general del gobernante Partido Popular (PP) y candidato a la presidencia, Mariano Rajoy, dijo que "son momentos para dejar a un lado todas las diferencias y unir las voluntades de todos los españoles".
Su principal rival, el candidato y secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Luis Rodríguez Zapatero, condenó los atentados, y opinó que éste es, "más que nunca", el momento de la unidad democrática frente al terror.
"A los españoles pido serenidad y unidad porque los asesinos quieren que perdamos la calma y enfrentarnos entre nosotros", dijo Rodríguez Zapatero en la sede del PSOE, donde leyó una declaración.
Los terroristas tienen que saber que "cualquier gobierno les dará la misma respuesta y les perseguirá, hasta que respondan por sus atroces delitos", agregó.
El presidente del Gobierno, José María Aznar, dijo tras una reunión del Gabinete de Crisis que desde hoy "el 11 de marzo de 2004 ocupa ya su lugar en la historia de la infamia", informó el diario El País.Aznar pidió firmeza contra los terroristas y contra sus objetivos, y afirmó que "no hay negociación posible" con ETA.
Aznar agradeció la respuesta ciudadana y de los servicios de sanidad y emergencia ante la tragedia y expresó también su gratitud por las muestras de solidaridad recibidas de "los países aliados y amigos".
La comunidad internacional condena los atentados de Madrid
La comunidad internacional ha recibido con estupor la noticia. El embajador de Estados Unidos en España, George L. Argyros, dijo en un comunicado que su país "condena la masacre reprobable y sin sentido llevada a cabo en los trenes de cercanías de Madrid".
"Ningún pretexto político puede justificar estos asesinatos premeditados de civiles inocentes. El terrorismo supone una amenaza para todos nosotros y debemos trabajar todos juntos para derrotarlo", añadió el diplomático.
El ministro de Relaciones Exteriores británico, Jack Straw, también condenó lo sucedido, calificándolo de "atrocidades" que son "una desagradable agresión contra los principios de la democracia europea". |