Argentina llegó el martes a un acuerdo de último minuto con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que le permitió evadir una cesación de pagos con el organismo y retener su apoyo, tras comprometerse a avanzar en la reestructuración de su incumplida deuda pública, informó Reuters.
La directora gerente interina del FMI, Anne Krueger, y el presidente argentino, Néstor Kirchner, se pusieron finalmente de acuerdo en una conversación telefónica sobre los pasos que dará Buenos Aires para avanzar en la renegociación de la deuda, de 88.000 millones de dólares, dijeron fuentes del gobierno y de la entidad.
El FMI buscaba concesiones de Argentina sobre el tema de la deuda antes de dar su aprobación a la segunda revisión del pacto crediticio firmado en septiembre pasado. Ese pacto refinancia deudas de Argentina con el organismo por 13.300 millones de dólares.
El gobierno de Kirchner, por su parte, quería una "señal" de que la revisión sería aprobada antes de cubrir un pago de 3.150 millones de dólares al FMI, que vencía el martes.
El acuerdo llegó y Buenos Aires giró el dinero, según confirmó una fuente del gobierno.
Los términos detallados del arreglo entre ambas partes no se conocieron de inmediato, pero una fuente del FMI aseguró que Argentina se comprometió a mantener negociaciones con sus acreedores, una de las principales demandas de los tenedores de bonos del país.
Krueger "le informó al directorio que las negociaciones por una nueva carta de intención fueron exitosas y que Argentina pagaría", dijo la fuente del FMI.
Por su parte, la senadora y primera dama argentina, Cristina Fernández de Kirchner, dijo que el organismo respetó "todo" lo que Buenos Aires solicitó.
Una fuente del gobierno argentino dijo a periodistas que se espera que el 22 de marzo se reúna el directorio del organismo para dar el visto bueno al acuerdo.
Tanto el FMI como el Grupo de los Siete países más ricos del mundo, que están entre los principales contribuyentes del organismo, han presionado al país para que acelere y negocie "de buena fe" con sus acreedores.
Los acreedores están furiosos porque Argentina ofreció devolver el 25 por ciento de la deuda y quieren al menos un 65 por ciento.
El vicepresidente del Bundesbank, Juergen Stark, pidió en Buenos Aires, en un discurso en el Banco Central, que el gobierno de Kirchner mejore la oferta si quiere avanzar.
"Entiendo que si se quiere negociar seriamente, y entiendo que esa es la actitud del gobierno argentino en ese sentido, va a tener que mejorar un poco la oferta," dijo Stark a periodistas.
Aunque aseguró que el gobierno podría utilizar el excedente fiscal que registra en estos meses para dar una muestra de "buena fe" a los acreedores y mejorar la propuesta, el funcionario opinó que la deuda renegociada "no deberá poner presión sobre las capacidades económicas y financieras de Argentina". |