El Parlamento ecuatoriano, en el que los partidarios del presidente Lucio Gutiérrez son mayoría, destituyó el miércoles a todos los jueces de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), a través de una resolución que opositores y magistrados calificaron de inconstitucional y de atentado contra la democracia, informó Reuters.
La decisión fue respaldada a última hora del miércoles por 52 diputados que participaron en una sesión convocada por el mandatario, un militar retirado que impulsó la remoción de los 31 magistrados vitalicios de la CSJ, acusándolos de estar vinculados con poderosos partidos políticos opuestos a su gobierno.
El Parlamento unicameral de 100 miembros descabezó a la CSJ mediante una resolución, pese a que, desde 1997, la legislatura no tiene facultad constitucional para enjuiciar, destituir o interferir en la designación de los miembros del organismo rector del sistema judicial.
La CSJ pasó a manos de jueces adeptos a partidos políticos populistas e independientes que ayudaron en noviembre a Gutiérrez a sofocar los esfuerzos de los partidos Social Cristiano (PSC), Izquierda Democrática (ID) y Pachakutik para destituirlo por un presunto mal manejo de fondos públicos.
"Es un día histórico, con esta decisión (…) se termina la dictadura del Partido Social Cristiano", dijo Gutiérrez a Radio Quito. "Se ha dado un paso importante, un paso grande porque ahora hay representantes de varias tendencias".
La resolución del Parlamento perforó el escudo constitucional que protegía de las presiones políticas a los miembros de la CSJ.
Estos fueron nombrados en 1997 por la legislatura entre una nómina elaborada por organismos sociales, en línea con una consulta popular que restó a los diputados la posibilidad de que intervinieran a partir de entonces en la composición de las cortes.
Un año después, una Asamblea Constituyente, que estructuró la Constitución vigente, negó a la legislatura cualquier opción de designar a los miembros de la CSJ, por lo que la decisión del miércoles sería "ilegal," según el diputado socialista Enrique Ayala.
Tras la decisión del Parlamento, los trabajadores judiciales declararon una huelga en "defensa de los intereses de las cortes".
Varios de los 31 magistrados cesados se atrincheraron en sus despachos en la CSJ, pero fueron desalojados el jueves por la policía , según EFE.
Los jueces aseguraron que recurrirán a organismos internacionales de justicia y de derechos humanos para denunciar los presuntos atropellos del gobierno.
La situación estuvo tensa en los alrededores de la Corte Suprema después de que los policías utilizaran gas lacrimógeno para reprimir a manifestantes.
Las protestas contra la reorganización de la Corte Suprema se extendieron también a la Catedral Metropolitana de Quito, en el centro histórico de la ciudad, donde el concejal Ramiro Ricaurte ocupó el templo junto a otros simpatizantes de los grupos de oposición al gobierno.
"El pueblo debe levantarse contra el dictadorzuelo", dijo Ricaurte refiriéndose al presiente Gutiérrez.
Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Vicente Cisneros, expresó su rechazo a la decisión del Congreso de destituir "a toda una función del Estado con una simple resolución".
"No puedo ocultar mi rechazo por esta actitud", dijo el prelado al insistir en su preocupación por los posibles efectos negativos que causará la censura de la CSJ en el Estado de derecho.
Este viernes, un informe de la organización Transparencia Internacional ubicó a los partidos políticos de Ecuador a la cabeza de la lista de los más corruptos del mundo, informó la AP.
Ecuador tiene, con 4,9 puntos de 5 posibles, a los partidos políticos más corruptos del mundo, según el documento, difundido por el organismo a través del diario El Universo.
"En Ecuador llevamos más de una década de inestabilidad política en la cual los principales actores son los partidos políticos y el Congreso, y es entendible que los ecuatorianos perciban como corruptos a estos dos estamentos", dijo Andrés Tobar, subdirector de la entidad, citado por la publicación.
Detrás de Ecuador están Argentina, Perú e India, las tres naciones con 4,6 puntos; luego, Bolivia, Brasil, Costa Rica y México, con 4,5.
La percepción fue obtenida en un sondeo realizado por la firma Gallup International, entre junio y septiembre de 2004, a 50.000 personas de América Latina, Europa y Asia.
En la encuesta se pidió a los habitantes de cada nación que calificaran a los partidos políticos. |