El primer ministro israelí, Ariel Sharon, invitó el viernes al Partido Laborista, en la oposición, a iniciar conversaciones para formar un gobierno de unidad, una decisión que evitaría la celebración de elecciones anticipadas y facilitaría su plan de retirada de la Franja de Gaza, informó Reuters.
Sharon realizó la oferta en una llamada telefónica al líder laborista, Shimon Peres, su viejo rival ideológico, después de que la dirección del derechista Likud votara el jueves a favor de revocar su anterior prohibición de negociar una alianza.
La votación supuso un golpe para los más conservadores del Likud, que se oponen a renunciar a la Franja de Gaza o a cualquier territorio capturado en la guerra árabe-israelí de 1967, e intentaban evitar una alianza con los laboristas, favorables a la retirada.
Se prevé que las conversaciones sobre cualquier coalición comiencen el domingo después de que la dirección del laborismo dé su aprobación.
Sharon necesita a los laboristas para recuperar su mayoría parlamentaria y seguir adelante con su plan de "desvincularse" del conflicto con los palestinos, evacuando los 21 asentamientos judíos en Gaza y cuatro de los 120 de Cisjordania para finales del próximo año.
Aunque muchos miembros del Likud están preocupados por la entrada de los laboristas en el gobierno, la votación de la dirección del partido —por un 62% frente a un 38%— demostró que a pocos les apetece adelantar las elecciones casi dos años antes de lo previsto.
Las encuestas muestran que la mayoría de los israelíes está a favor de renunciar a la empobrecida Gaza, pero los más conservadores consideran que cualquier retirada es una "recompensa para el terrorismo" palestino.
Por su parte, los palestinos temen que la salida de Gaza sea un ardid para reforzar la posición israelí en Cisjordania, donde vive la gran mayoría de los colonos. |