El gobierno venezolano bloqueó exportaciones colombianas de carbón y suspendió la venta de energía eléctrica a la zona fronteriza de Arauca, en Colombia, ya afectada por una apagón producido por sabotajes de grupos armados ilegales, informaron el martes fuentes oficiales.
Según la AP, Oscar Escalante, jefe de operaciones de la Aduana venezolana en San Antonio del Táchira, dijo que la orden de suspender el tránsito llegó directamente de Caracas.
Las exportaciones ascienden a 6.200 toneladas diarias de carbón que son transportadas en 600 camiones venezolanos y colombianos desde Cúcuta hasta Maracaibo, en su mayor parte para la exportación a Estados Unidos.
"La decisión implica el incumplimiento de los contratos con los compradores y amenaza con el cierre de las minas de carbón en el Departamento de Norte de Santander", dijo Marceliano Caro, presidente de la Asociación regional de Carboneros.
"Si no hay solución rápida, una vez se cope la capacidad de acopio tendremos que suspender los contratos de trabajo para 8.000 trabajadores y se afectarán unas 30.000 personas que viven de esta industria", agregó.
Caracas suspendió simultáneamente la venta de energía eléctrica al Departamento de Arauca, donde más de 30.000 personas estaban ya afectadas por un apagón producido al quedar fuera de servicio una torre por un ataque dinamitero de la guerrilla izquierdista, informó Gustavo Castro, gerente de la Electrificadora de Arauca.
El lunes "tuvimos un apagón y solicitamos el suministro de energía a Cadafe —la electrificadora estatal venezolana—, pero nos dijeron que tienen instrucciones de Caracas de no vender energía a Colombia", dijo Castro a la AP.
Agregó que desde el año pasado existe un convenio suscrito entre Colombia y Venezuela para vender hasta seis megavatios de energía a Arauca, que son suficientes para abastecer el 60% del consumo del Departamento.
El convenio no se aplicó en la emergencia que vive Arauca, la cual se prolongaría hasta que se reparase la torre dinamitada.
Además de la falta de energía en una zona calurosa, la frontera con Arauca afronta desabastecimiento por la prohibición de las autoridades venezolanas de movilizar carga desde Cúcuta hasta Arauca, a través de carreteras venezolanas y de vender gasolina a los consumidores colombianos.
La Gobernación de Arauca anunció un plan de emergencia para transportar 40.000 galones de gasolina, alimentos y bebidas refrescantes desde el interior de Colombia, sin pasar por Venezuela.
Las restricciones al comercio, la gasolina y al tránsito de vehículos fueron anunciadas por el presidente venezolano Hugo Chávez tras el arresto de Rodrigo Granda, canciller de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Granda fue capturado en Caracas el 13 de diciembre pasado en una operación encubierta y entregado a las autoridades colombianas en Cúcuta al día siguiente.
Chávez dijo que el comercio y los convenios bilaterales se reducirán el mínimo hasta que el presidente Álvaro Uribe presente excusas por la violación de la soberanía venezolana por el caso de Granda.
El gobierno de Colombia admitió haber pagado una recompensa por la captura de Granda, entregó a Caracas una lista de unos siete miembros de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que estarían en territorio venezolano, y acusó al gobierno de Chávez de violar su soberanía, al permitir la presencia en Venezuela de efectivos de esos grupos ilegales armados, a los que Bogotá, Estados Unidos y la Unión Europea consideran terroristas.
El lunes Washington añadió tensión al conflicto con un comunicado del Departamento de Estado en el que pidió a Caracas explicar "por qué permitió a un terrorista de las FARC viajar libremente por su territorio y hasta obtener un pasaporte venezolano", informó la AFP.
El gobierno estadounidense negó estar implicado en la operación de captura de Granda, como afirma Caracas.
El martes, las autoridades venezolanas calificaron de clara injerencia la actuación de Washington.
El vicepresidente, José Vicente Rangel, afirmó que Estados Unidos no tiene "ni arte ni parte" en la crisis, y acusó a Washington de "provocación sistemática" al gobierno de Chávez. |