La Corte Suprema de Justicia estadounidense abolió este martes la aplicación de la pena de muerte a delincuentes menores de edad, informó la AFP.
El mayor tribunal del país confirmó una decisión anterior del Tribunal Supremo de Missouri, que prohibió la ejecución de personas que hayan cometido delitos antes de los 18 años de edad.
La resolución sostenía que la ejecución de esas personas era contraria a la octava enmienda de la Constitución, que prohíbe todo castigo "cruel y desusado".
La Corte Suprema ya había vedado en 1988 la ejecución de menores de 16 años, pero unos pocos estados del país continuaban ejecutando a jóvenes que habían cometido crímenes a la edad de 16 y 17 años.
La suprema instancia judicial estadounidense había examinado en octubre el tema de la aplicación de la pena de muerte a los menores, mostrándose dividida, pero más bien escéptica.
En la presentación fundamentada de las posiciones a favor y en contra de esta decisión, la corte debatió la evolución de la sociedad estadounidense ante la pena capital. También se mencionó el hecho de que Estados Unidos permanece como uno de los pocos países del mundo que aún la mantienen.
El caso sometido a la Corte era el de Christopher Simmons, condenado en 1993 por el asesinato, cometido cuando tenía 17 años, de una mujer que había amarrado antes de arrojarla con vida desde lo alto de un puente.
El abogado de Simmons, Seth Waxman, había fundamentado su alegato en que la pena de muerte era inútil como elemento disuasivo, en la medida en que los adolescentes "no evalúan los riesgos como los adultos". |