El alcalde de la Ciudad de México, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, ya tiene vía libre para aspirar a la presidencia del país en los próximos comicios de julio de 2006, luego de que la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) decidiera cerrar el caso que tenía en su contra, informó la AFP.
La PGR anunció este miércoles que no ejercitará acción penal contra el político capitalino, debido a que "el delito que se le atribuye, actualmente no tiene una pena exactamente acreditable al caso".
Esto significa que el expediente del político "está cerrado", dijo a la AFP un portavoz de la Fiscalía.
Con esta determinación, López Obrador no será "sujeto a proceso penal alguno", añadió la PGR en un comunicado.
El alcalde saludó la decisión de la PGR, y consideró que la medida fue "un triunfo de la gente".
"Este no es un triunfo de los políticos, este fue un triunfo de la gente, de la mayoría de los mexicanos, pues reencausaron la política", apuntó López Obrador en una entrevista radial.
El anunció de la Procuraduría llegó una semana después de la dimisión del titular de esa dependencia, Rafael Macedo de la Concha, y de un mensaje del presidente Vicente Fox, quien prometió una "revisión exhaustiva" del caso del alcalde.
De igual forma, la eliminación de las acusaciones contra el político de izquierdas permitirá una mejor atmósfera en la reunión que sostendrá con Fox este viernes.
Según el expediente contra López Obrador, éste habría violado el artículo 206 de la Ley de Amparo al desobedecer varios laudos judiciales para que detuviera obras viales en un terreno privado.
El delito que se establece por contravenir dicho artículo es el de abuso de autoridad.
Sin embargo, el Código Penal mexicano no cuenta con un castigo o sanción específica para el tipo de abuso de autoridad supuestamente cometido por Andrés Manuel López Obrador.
Esta salida legal ya había sido anticipada por juristas y por simpatizantes del alcalde, aunque sólo fue posible aplicarla tras la intervención de Fox.
López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda), consideró que "ya no tiene caso alegar" sobre la acusación que le había hecho la Procuraduría, aunque reiteró que él no cometió ningún delito.
"Sólo quiero reafirmar que no cometí ningún delito ni desobedecí a ninguna autoridad. Este punto de vista de la PGR no lo comparto. Acepto esta salida que están dando (al caso), la propusimos desde el principio", agregó el alcalde de la capital mexicana.
De haber sido enjuiciado, López Obrador, el líder más popular del país, habría perdido sus derechos políticos, y se hubiera visto impedido de participar en las elecciones generales de 2006, ya que en México el principio de "presunción de inocencia" no figura en ninguna ley.
"No es un principio expreso, pero la Corte ha dictado resoluciones donde dice que se trata de un principio implícito", explicó recientemente Jaime Cárdenas, especialista del Instituto de investigaciones jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Al respecto, el presidente Fox anunció hace una semana que presentaría una iniciativa de ley para "resguardar los derechos (políticos) de los ciudadanos sujetos a juicio" mientras no haya sentencia final sobre su caso. |