www.cubaencuentro.com Miércoles, 25 de febrero de 2004

 
  Parte 2/3
 
Rutinas de un ideólogo
El ascenso de Esteban Lazo a la cartera de asuntos ideológicos del PCC: ¿estrategia racial o de continuismo?
por ORIOL PUERTAS, La Habana
 

Leyéndola, por momentos se tiene la sensación de que no tardarán en volver a ponerse de moda los juicios por "diversionismo ideológico", patético eufemismo que esconde la idea de la tábula rasa en el muy fértil terreno de la represión. Aunque ahora peinen canas, aquellos que alimentaron las UMAP, cortaron pelos largos en escuelas, destrozaron discotecas de música anglosajona y encarcelaron a homosexuales, estarán a la espera de ser movilizados muy pronto para actuar en el frente predilecto del régimen: la anulación de todo resquicio —si aún queda alguno— de crítica o asomo de libertad.

Fidel Castro
Castro, Lazo y la nomenklatura.

Lazo, como si ejercitara la autocrítica en un extraño rapto de sinceridad, considera que "el error más grande de un dirigente, o de cualquier otra persona, es olvidarse de su origen". Y agrega: "Eso hay que llevarlo en el corazón y hace que uno siempre esté luchando por los problemas de los demás".

Si se lee literalmente, está hablando de los "demás" pueblos, no del cubano, a juzgar por lo que creció en el 2003 la asistencia sanitaria, educacional, deportiva y cultural a decenas de países del mundo, aparejado al decrecimiento de todos los indicadores socioeconómicos dentro de Cuba.

La retórica es su fuerte, aunque nadie recuerde un solo discurso suyo. Cómo no dejarse seducir por las palabras de quien dice sufrir "cuando viene una persona a pedirme una casa y no tengo la solución, pero no quedará un minuto, un segundo en que deje de luchar por hacer mejores cosas para el pueblo".

Así de leve es su referencia a uno de los problemas más agobiantes que padecen los cubanos: la imposibilidad de acceder a una vivienda digna —resultado de una Ley que es un tributo al disparate, incluso reconocido por las propias autoridades ante los desafíos de aplicarla en toda su extensión— o construirla utilizando el magro salario que devengan los obreros por los que dice Lazo sentir particular devoción.

Si la rutina es un "problema ideológico", como dice el nuevo estratega del monopensamiento castrista, más de un dirigente del régimen debe estar en capilla ardiente. El reverso de lo rutinario sería el cambio, la renovación, la reforma en las costumbres, la transformación de hábitos de vida, vocablos y conceptos que hace mucho tiempo armaron su balsa y abandonaron por desatención la idea gobernante del estrecho clan de vividores.

Y si alguien duda todavía de que el consignismo y la estupidez política son cosas del ayer, que eche un vistazo a algunas frases extraídas de la citada entrevista, que ya deben figurar en la rigurosa Antología del Trasnochado en Jefe:

1. Inicio
2. Leyéndola, por momentos...
3. No tenemos diferencia...
   
 
EnviarImprimir
 
 
En Esta Sección
El inspector de los inspectores
DIMAS CASTELLANOS, La Habana
Cárceles y derechos
MIGUEL RIVERO, Lisboa
El lenguaje del combate
JAIRO RíOS, La Habana
Editoriales
Sociedad
Represión en Cuba
Cultura
Internacional
Deporte
Opinión
Desde
Entrevista
Buscador
Cartas
Convocatorias
Humor
Enlaces
Prensa
Documentos De Consulta
Ediciones
 
Nosotros Contacto Derechos Subir