En medios de comunicación en español dominados por miembros de la primera ola de exiliados, el nombre de Martha Beatriz Roque —encarcelada durante la ola represiva de marzo y abril de 2003 y liberada por motivos de salud en junio de 2004— suena acompañado de adjetivos admirativos, y este factor parece haber contribuido al respaldo casi unánime a la cumbre opositora.
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| Cartel para la promoción internacional del Congreso. |
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Venciendo suspicacias, incluso los veteranos de la invasión por Bahía de Cochinos, aglutinados en la Brigada 2506, le dieron su voto de confianza. En contraste, Payá y sus iniciativas cívicas, el Proyecto Varela y Diálogo Nacional, han sido objeto de feroces críticas, cuando no denostadas en la radio y la televisión locales.
En el sitio en Internet de la reunión (http://www.asambleasociedadcivilcuba.info/
) están plasmadas todas las adhesiones desde diversas partes del mundo, entre ellas sobresalen las de organizaciones de ex presos políticos en Miami, de la coalición Unidad Cubana, a la que pertenece el comentarista de extrema derecha Armando Pérez Roura, y Cuba Independiente y Democrática, dirigida por el ex comandante del Ejército Rebelde Huber Matos; así como grupos que emprendieron acciones armadas en el pasado, como el comando Alpha 66 y el Movimiento 30 de Noviembre. Las cartas de respaldo de los congresistas republicanos de Florida, Mario y Lincoln Díaz-Balart e Ileana Ros-Lethinen, también pueden leerse en el sitio.
¿'Blandos' contra 'duros'?
En la Isla, la convocatoria a la cumbre de mayo expuso las profundas diferencias entre los disidentes agrupados en torno a Roque y los que apoyan la línea de Payá. Aunque Roque invitó al Movimiento Cristiano Liberación, la reacción de esta organización no pudo haber sido más ríspida.
Primero, Regis Iglesias Ramírez, uno de los principales colaboradores de Payá, escribió desde la prisión el artículo Los duros, donde saca "los trapos sucios" en las relaciones humanas dentro del movimiento opositor.
"A veces todo se reduce a haber tenido, supuestamente, en el pasado, cargos como funcionarios del régimen o vínculos directos con éste (…) También a banalidades como poseer línea telefónica propia, una buena vivienda…".
En un dardo contra las organizaciones del exilio que apoyan al grupo de Roque, Iglesias escribió: "Deberían analizar sus mecenas qué les mueve a dar apoyo a sujetos que cuando la casi totalidad de la oposición intentaba unirse, ellos se negaban a estampar sus 'ilustrísimas' firmas en un documento histórico que sería presentado a mandatarios foráneos, sólo porque las suyas no aparecerían en primer plano sino en orden alfabético". |