A la par, las agudas críticas al primer mandato de Bush por incumplimiento de promesas a los exiliados y una mal disimulada inclinación hacia los demócratas por parte del entonces director ejecutivo de la FNCA, Joe García, crisparon las relaciones con los exiliados republicanos, en medio del caldeado ambiente político que precedió a las elecciones de 2004. El desenlace de estas ha contribuido a erosionar la influencia de la organización en los círculos de poder estadounidenses.
"Tras la reelección de Bush, la FNCA se queda un poco a la deriva, pierde cierto alcance, y eso implica una redefinición", señaló Fernández.
Nuevo director
En noviembre del año pasado, tres meses después que el carismático Joe García dejara su cargo para trabajar de lleno en la campaña electoral demócrata, un cubanoamericano de 29 años fue designado para reemplazarlo.
El nuevo director ejecutivo de la FNCA, Alfredo Mesa, era prácticamente un desconocido en la comunidad cubanoamericana, a pesar de que durante 12 años trabajó como asistente del ex alcalde de Miami-Dade, Alex Penelas.
Nacido en Estados Unidos, de padres oriundos del Oriente cubano, es serio, sin la elocuencia característica de Joe —al menos en castellano— y aparenta tener más edad. Reconoce que tiene ante sí la difícil tarea de reparar puentes, pero niega categóricamente que la organización que ahora dirige haya perdido terreno.
"Eso no tiene validez alguna. La Fundación sigue teniendo una infraestructura que no posee ninguna otra organización en el exilio: un equipo de trabajo que funciona, directores que viajan con frecuencia, y en los últimos meses hemos visto un incremento positivo en nuestra membresía".
Con respecto al incidente en México este año, Mesa indicó que se trató de una iniciativa que no prosperó y que respondió a cuestiones internas de la política mexicana, debido a los vínculos del gobernante PAN con miembros de la FNCA. La reunión había sido coordinada por una organización de cubanos en México, pero fue un fiasco: hubo que cambiar la sede a última hora y concurrieron escasos invitados, en medio de una fuerte campaña de La Habana y de la decisión de la junta multipartidista de la Cámara de Diputados de pedir una investigación de las actividades políticas de la FNCA en ese país.
Aunque después del suceso la FNCA no ha tenido más contacto con los principales partidos opositores de México, "esperamos reiniciarlos", señaló Mesa.
En cuanto al otro revés reciente en la arena internacional, el desplante de Moratinos a Mas Santos en España, en enero, Mesa dijo a Encuentro en la Red que a pesar de esto, hace tres semanas "vinieron a nuestras oficinas dos vicecancilleres del gobierno español para hablar sobre la política hacia Cuba y, cuatro horas después, José María Aznar se reunió con nosotros".
Le enumeré al nuevo director ejecutivo algunos hechos que apuntan a problemas económicos de la FNCA, como el cierre de la "embajada" en Washington, adquirida en 2001 por 1,7 millones de dólares, y la venta de la Torre de la Libertad sin completar el plan inicial de dotarla de un museo y otras instalaciones, y fue el único momento de nuestra conversación telefónica en que se exaltó. |