AFP/ La Habana. La agrupación disidente cubana que se autodefine de izquierda, Arco Progresista, fustigó el jueves al gobierno de Fidel Castro por retirar su pedido de ingreso al acuerdo de Cotonou con la Unión Europea (UE), y le reclamó "racionalidad política" para evitar aislarse de la comunidad internacional.
La Habana anunció el lunes que retiraba su solicitud de integrar el acuerdo entre la UE y los países del grupo África, Caribe y Pacífico (ACP), en protesta por la posición de los Quince de condenar la política de derechos humanos en la Isla.
"Cuba cierra así, una vez más, las puertas a la racionalidad política que exige cualquier intento de inserción en un mundo interconectado, plural y poroso", denunció el Arco Progresista en un comunicado.
El convenio entre la UE y las naciones del ACP permitirá transferir a los países en desarrollo unos 13.500 millones de euros hasta 2008 en fondos de colaboración, y negociar acuerdos de liberalización comercial para favorecer los intercambios.
El gobierno cubano solicitó en enero pasado ser incorporado a estas negociaciones, para lo que necesitaba el aval de la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la UE.
Pero el encarcelamiento de 75 disidentes, condenados a penas de hasta 28 años de cárcel, y la ejecución de tres hombres que encabezaron el secuestro de una lancha de pasajeros para intentar escapar a Estados Unidos, a principios de abril, provocó que la Comisión suspendiera "por tiempo indefinido" el análisis de la petición de la Isla.
La Habana respondió a esa decisión con el retiro de su demanda, justificando las "medidas extremas" adoptadas como una "defensa de la soberanía" cubana, que dice está amenazada por la actual política exterior de Washington.
Esta es la segunda vez que Cuba retira su candidatura al acuerdo de Cotonou. Ya lo hizo en marzo de 2000, al no aceptar que una delegación de la UE visitara la Isla para verificar la situación de los derechos humanos.
"La Unión Europea ha intentado mantener abiertas las puertas y ventanas del diálogo a pesar de los desmedidos y continuados intentos de humillación" realizados por el gobierno de Castro, alegó el Arco Progresista, agrupación disidente que reúne en Cuba a seis organizaciones que se autocalifican de izquierda.
Los opositores enfatizaron que "Cuba necesita de su gobierno gestos serios, en direcciones serias para construir un país con seriedad", y consideran que no incorporarse al acuerdo de Cotonou constituye una nueva "oportunidad que se pierde" de integrarse a la comunidad mundial.
El régimen "no debe seguir asumiendo, con tácito desprecio a la dignidad de otras naciones, que es el único que defiende la soberanía", y no debe hacer oídos sordos con "sus irritadas y despiadadas protestas" a la "genuina preocupación mundial por la situación de derechos humanos en Cuba", subrayaron.
La Unión Europea es el primer socio comercial de la Isla, con un intercambio de más de 1.900 millones de dólares anuales —según las cifras oficiales—, y el primer proveedor de turistas al país.
El Arco Progresista "seguirá apostando al diálogo político y a una visión estratégica de inserción de nuestro país en la comunidad internacional", para avanzar en un proceso de democratización de la Isla, dijo el comunicado de la agrupación. |