AFP/ Washington. El presidente estadounidense, George W. Bush, anunció un aumento de las restricciones para los viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba, y criticó la represión del régimen de Fidel Castro contra la disidencia interna.
En un discurso en la Casa Blanca, este viernes, día en que conmemora el inicio de la guerra de independencia de Cuba contra los España, en 1868, el presidente estadounidense declaró que "el régimen cubano no cambiará por sí mismo".
El mandatario anunció que pedirá al Departamento del Tesoro aplicar de manera más estricta a los ciudadanos estadounidenses la prohibición de viajar a la Isla a través de terceros países.
Bush señaló también que el Congreso y la Casa Blanca nombrarán una comisión para proponer medidas para después de la caída del "régimen estalinista" de Castro, y que los recursos para difundir las emisiones de radio estadounidenses hacia Cuba a través de Internet serán incrementados.
Estamos decididos a llevar la verdad a la gente que sufre bajo Fidel Castro", afirmó, agregando que "ningún tirano puede resistir eternamente al poder de la libertad".
"Cuba será libre", exclamó en español.
En los últimos meses, importantes sectores del exilio cubano en Estados Unidos han manifestado su descontento con la política de la administración Bush hacia La Habana.
El viernes pasado, el director ejecutivo de la influyente Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), Joe García, recordó en declaraciones a la emisora de Miami WQBA el decisivo apoyo que brindó el exilio cubano a la elección presidencial de Bush.
"Ha llegado un momento en que, o cumplen sus promesas, o nos dicen que no van a cumplir y buscaremos otras soluciones, otros caminos para la libertad de Cuba", dijo García. La FNCA ha amenazado con retirar su apoyo a Bush para las próximas elecciones.
Condoleezza Rice y el subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos, Roger Noriega, han enviado cartas a los representantes de la organización para reafirmar el apoyo del gobierno a la causa cubana y recordar los "esfuerzos" que ha hecho la administración actual. Sin embargo, los representantes del exilio los han considerado insuficientes .
"¿Por qué el gobierno de (William) Clinton se gastó 50 millones en asistencia al cambio en Serbia y Montenegro?" y, sin embargo, en el caso de Cuba "se dan palmadas en el pecho" cuando la proyección es de "siete millones de dólares" para el apoyo a la disidencia en el próximo año, se preguntó García.
Viendo lo que sucede, "o es que no aprecian el cometido, la visión de esta comunidad en la elección de este señor (Bush), o es que no les importa", agregó. |