Los viajeros cubanos y extranjeros están obligados a declarar ante la Aduana de la Isla si llevan en sus equipajes tabaco torcido, según las nuevas regulaciones anunciadas por la Corporación Internacional Habanos S.A., que entraron en vigor el pasado 8 de octubre.
Desde entonces, además, los pasajeros tienen que presentar en los aeropuertos cubanos una copia de la factura original de la compra en establecimientos autorizados para vender el tabaco torcido, como Casas del Habano y Casas del Tabaco y otras tiendas oficiales, informó EFE.
Una resolución adoptada recientemente con la Aduana General de la República de Cuba ha endurecido las normas para el transporte de puros. La medida intenta ser un remedio contra las falsificaciones del tabaco cubano.
La resolución establece que "los viajeros a su salida del país podrán llevar consigo hasta 23 unidades de tabaco torcido, sueltos o en envases sin necesidad de presentar ningún documento".
"Si pretende exportar tabacos torcidos por encima de esta cantidad (23 unidades) usted estará obligado a reclamar original y copia de la factura oficial en la tienda donde los adquiera, y entregar la copia en la Aduana por donde abandonará el país. Los tabacos torcidos deberán estar en envases originales, con las habilitaciones oficiales, incluyendo el nuevo sello holográfico", agrega el texto.
De acuerdo con las autoridades aduaneras, de no ser cumplidos esos requisitos los puros serán decomisados por considerarse que su transporte es ilegal.
Según datos de la Corporación Habanos S. A., durante el año 2000 la Aduana cubana decomisó más de 720.000 puros habanos de diversas marcas en los aeropuertos internacionales de la Isla. |