Un jurado sin hispanos constituido el lunes en Cayo Hueso, Florida, se encargará de decidir la suerte de seis cubanos acusados de secuestrar un avión a punta de cuchillo y desviarlo hacia Estados Unidos.
Si son hallados culpables, los miembros del grupo pueden enfrentar al menos 20 años de cárcel.
Stuart Abrams, uno de los abogados de oficio de los cubanos, dijo que el jurado, compuesto por siete hombres y cinco mujeres, es "un muestra representativa" de la comunidad de Cayo Hueso, como establece la ley, pero se mostró decepcionado de que no hubiera hispanos, informó EFE.
Mario Cano, otro de los abogados defensores, dijo que sus clientes "a pesar de todo, confían en la justicia" estadounidense.
Defensa y fiscalía coinciden en que se trata de un caso difícil.
El 19 de marzo pasado el grupo supuestamente secuestró un DC-3 cubano que realizaba un vuelo entre Isla de Pinos y La Habana, con 31 pasajeros y seis tripulantes, y lo desvió a Cayo Hueso. El hecho se saldó sin heridos.
Los abogados defensores de los seis presuntos secuestradores, aseguran que La Habana les prohibió interrogar a varios testigos que consideraban fundamentales.
"El gobierno cubano ha estado jugando con Estados Unidos", dijo uno de los letrados, Reemberto Díaz, citado por AFP.
Asimismo, la fiscalía perdió la oportunidad de presentar como evidencia las confesiones de tres de los acusados porque los agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), no les advirtieron correctamente de sus derechos antes de obtener sus declaraciones.
Los acusados tienen entre 21 y 31 años de edad. El juez encargado, James Lawrence King, dictaminó a mediados de noviembre que la situación política o económica en Cuba no podría ser utilizada como atenuante en este caso de piratería aérea.
Esa decisión fue alabada por algunos observadores, que la consideraron un esfuerzo estadounidense para "no politizar el caso" y un "reconocimiento a la cooperación internacional antiterrorista", según Ira Kurzban, abogado de inmigración en Miami.
En cambio, fue criticada sectores de la comunidad cubana del sur de Florida. "No se puede esconder bajo la alfombra la realidad cubana", dijo el lunes a la AFP Mariella Ferretti, portavoz de la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), para quien estos "factores" atenuantes deberían "tomarse en cuenta" en el juicio.
Dos semanas después del secuestro del DC-3, otro avión de la misma ruta interna fue desviado también a Cayo Hueso. El autor de ese hecho, Adelmis Wilson, ya fue juzgado en Florida y condenado a 20 años de prisión por piratería aérea.
A principios de abril, un grupo intentó secuestrar una lancha de pasajeros para escapar hacia Estados Unidos.
Las autoridades cubanas aplicaron la pena de muerte a los tres hombres que encabezaron ese intento. |