Seis cubanos que secuestraron el año pasado un avión comercial en Cuba para desviarlo a Estados Unidos fueron condenados el miércoles en Miami a penas que oscilan entre 20 y 24 años de prisión, informó la AFP.
Los acusados, de edades entre 21 y 31 años, secuestraron el 19 de marzo de 2003, a punta de cuchillo, un viejo DC-3 que hacía la ruta interna entre Isla de Pinos y La Habana, y lo desviaron hacia Cayo Hueso, Florida.
En el aparato viajaban 37 personas, incluidos seis tripulantes y los secuestradores, que se entregaron a las autoridades estadounidenses sin más incidentes. Nadie resultó herido en el secuestro.
Los hermanos Alexis Norniella Morales y Maikel Guerra Morales, considerados líderes del secuestro, fueron condenados a 24 años de cárcel. Yainer Olivares Samón, Neudis Infantes Hernández, Eduardo Mejía Morales y Alvenis Arias Izquierdo recibieron 20 años.
La sentencia fue recibida con decepción por buena parte de la amplia comunidad cubana de Miami. El martes, un grupo de manifestantes había expresado cerca del tribunal su apoyo a los seis cubanos y había pedido "indulgencia" al tribunal.
Los condenados ya habían sido declarados culpables de piratería aérea en diciembre por un jurado popular.
Otro secuestrador aéreo cubano, que el 1 de abril de 2003 desvió también a Cayo Hueso un aparato comercial que cubría la misma ruta interna en Cuba, ya fue condenado en septiembre pasado a 20 años de prisión por la justicia estadounidense.
La fiscalía estadounidense anunció en 2003 que perseguiría con dureza este tipo de acciones. Las duras sentencias confirman la decisión de aplicar esa política.
Durante el juicio contra los seis cubanos condenados el miércoles, los acusados alegaron que el secuestro aéreo —al que llamaron "vuelo hacia la libertad"— contó con la complicidad de la propia tripulación del avión.
Además, la defensa aseguró que los testigos de la fiscalía —entre ellos miembros de la tripulación del avión, autorizados a viajar desde Cuba— fueron conminados a mentir por el gobierno de La Habana.
La fiscalía calificó de "risibles" esas alegaciones. |