"Las restricciones en el trato con un país nunca han sido el camino adecuado para propiciar la apertura" democrática, afirmó el recién elegido secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Miguel Ángel Rodríguez, en una entrevista que publica este viernes el diario español La Razón.
Rodríguez, ex presidente de Costa Rica, respondió así a una pregunta sobre las medidas de endurecimiento del embargo a Cuba, puestas en vigor el pasado miércoles por Estados Unidos.
"Si observamos una comparación con lo que ocurrió con Europa Oriental y lo que ha ocurrido con Cuba durante las últimas cuatro décadas, vemos las diferencias de dos políticas radicalmente distintas y de los resultados que tuvieron. Por un lado, una política en Europa de apertura, de comunicación, de información llevó a la caída del socialismo real. Por otro lado, una política en Cuba de aislamiento y de limitaciones a los contactos, a las inversiones y al intercambio con el exterior ha llevado al mantenimiento del régimen", agregó.
Washington puso en vigor esta semana un paquete de medidas propuestas por la Comisión de Ayuda para una Cuba Libre, creada por el presidente George W. Bush con el propósito de "acelerar" la transición hacia la democracia en la Isla.
Las nuevas disposiciones —que han creado una fuerte polémica en la comunidad cubana residente en Estados Unidos— incluyen el aumento de las condiciones para el envío de remesas familiares, la disminución a uno cada tres años de los viajes que los cubanoamericanos pueden realizar a la Isla y de la cantidad de dinero que pueden gastar diariamente durante su estancia. La definición de "familia" queda limitada a abuelos, nietos, padres, hermanos, esposos e hijos, que no estén vinculados al Partido Comunista de Cuba.
Las disposiciones estarían dirigidas a evitar que el gobierno cubano utilice el dinero del exilio para mantenerse en el poder.
"Lo que está claro es que, históricamente, esas políticas no facilitan la apertura", dijo Rodríguez en referencia a la estrategia de Washington hacia el régimen de Fidel Castro.
Rodríguez asumirá las funciones de secretario general de la OEA el próximo 15 de septiembre. La organización, de la que Cuba fue expulsada en 1962, ha mostrado fuertes divisiones internas a la hora de juzgar las acciones de La Habana.
En cuanto a quienes consideran que la OEA ha mantenido una "extrema tibieza" y "debilidad" ante el régimen de Castro, el ex presidente costarricense opinó que se trata de una crítica "totalmente errónea".
"Creo que hay una posición muy clara a favor de la democracia", dijo.
"La OEA tomó una decisión hace muchos años de separar a Cuba de la organización. En los últimos años nos hemos convertido en un organismo de estados democráticos, cosa que antes no era", afirmó Rodríguez.
"Se adoptaron reformas desde la década de los noventa que concluyeron con la cláusula democrática en la Cumbre de Quebec y con la Carta Democrática aprobada en 2001 en Lima. Con estos acuerdos se ha establecido, con toda transparencia, que en la OEA sólo tienen cabida países democráticos. Si uno de los estados miembros perdiera su condición democrática no podría seguir perteneciendo a la organización", agregó.
Interrogado sobre la posición que ha asumido la Unión Europea (UE) hacia La Habana, Rodríguez dijo desconocer los detalles de las medidas de los miembros de la UE, "pero en Estados Unidos se celebra la posición de Europa como un toque de atención a Cuba por parte de la comunidad internacional de que, en este siglo XXI, el mundo no es indiferente a las violaciones de los derechos humanos en cualquier Estado".
La UE aprobó en junio de 2003 una serie de medidas diplomáticas en protesta por el encarcelamiento de 75 disidentes cubanos en abril de ese mismo año. Entre las disposiciones, está la de limitar los contactos de alto nivel con La Habana y la de invitar a opositores y familiares de presos políticos a las celebraciones de fiestas nacionales que realizan las embajadas europeas en la Isla.
Los Veinticinco renovaron recientemente esas medidas junto a la posición común de la UE, que desde 1996 pide a La Habana cambios que favorezcan la transición hacia la democracia y respeto a los derechos humanos.
Rodríguez, a quien La Razón describe como un abogado, economista y empresario de éxito, es considerado un defensor de la unión económica continental y de las tesis neoliberales. Uno de los retos que deberá enfrentar cuando asuma su cargo al frente de la OEA es el rechazo que algunos países de la región muestran al Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA) que impulsa Washington.
A una pregunta sobre la eficacia de diferentes modelos de desarrollo que existen en la región, como el brasileño "más social" y el chileno "más liberal", Rodríguez respondió: "No estoy de acuerdo en que el modelo brasileño sea más social. La apuesta chilena ha sacado de la pobreza al 50% de la población que hace 15 años se encontraba en esa situación. De manera que un país que en ese período saca a la mitad de su gente de la pobreza tiene un modelo más social".
En cuanto al referendo revocatorio del mandato del presidente Hugo Chávez, que realizarán los venezolanos el próximo 15 de agosto, Rodríguez consideró que se trata de "una solución constitucional por la vía electoral, una salida pacífica y democrática".
"Llegando a la ejecución de ese referendo se va a encontrar una manera de que convivan en el mismo país grupos con distintas posiciones políticas, algo que es lo natural en una democracia", dijo.
El nuevo secretario general de la OEA dijo confiar "en las expresiones públicas que reiteradamente ha hecho el presidente Chávez de su compromiso con el resultado de la consulta".
En referencia a las denuncias de la oposición venezolana sobre las veces que el gobernante ha incumplido su palabra, Rodríguez dijo que no tiene por qué dudar.
"El presidente ha expresado su intención de acatar el veredicto de los venezolanos (…) Por qué no voy a confiar en él". |