El canciller cubano Felipe Pérez Roque dijo el jueves que, si bien el actual presidente panameño, Martín Torrijos, no es responsable por la decisión de su predecesora de indultar a cuatro cubanos acusados por Fidel Castro de intentar asesinarle, será "muy difícil hallar un sendero para restablecer la relación" con ese país.
"La ruptura de las relaciones con el estado panameño, que fue incapaz de mantener en prisión a cuatro terroristas, ha sido una decisión tomada con mucha seriedad. Se necesitará tiempo y mucho trabajo" para restablecer las relaciones, dijo el canciller cubano a la AP en la sede de la ONU.
La Habana cortó recientemente los vínculos diplomáticas con Panamá después de que la presidenta Mireya Moscoso indultara a cuatro exiliados cubanos que habían sido acusados por Castro de intentar asesinarle durante la Cumbre Iberoamericana de Panamá, en 2000.
La Fiscalía panameña había desestimado el cargo de intento de asesinato, pero los cubanos fueron enviados a la cárcel por posesión ilegal de explosivos, entre otros delitos.
Moscoso ha dicho que los indultó por temor a que fuesen fusilados si el posterior gobierno panameño decidía extraditarlos a Cuba.
El actual presidente, Torrijos, dijo el miércoles en conferencia de prensa que su gobierno ha hecho todo lo que está a su alcance para restablecer las relaciones con Cuba.
"Creemos que el pronunciamiento del presidente Torrijos es positivo, pero la situación fue muy grave. Tenemos una larga relación con él, con su partido, con su padre. Él no es culpable de la decisión de Moscoso, pero nuestra decisión fue tomada antes que él asumiera la presidencia", señaló Pérez Roque.
El canciller acusó a Pedro Remón, uno de los cuatro indultados, de asesinar el 11 de septiembre de 1980 al diplomático cubano Félix García.
Remón se radicó en Miami luego de ser liberado. |