La neurocirujana cubana Hilda Molina, que desde hace diez años intenta obtener un permiso del régimen cubano para viajar a Argentina a visitar a su familia, dijo este miércoles que ha pedido al gobierno español que apoye al de Néstor Kirchner en las gestiones diplomáticas para lograr su salida de la Isla, informó EFE.
Molina, de 61 años, dijo que en días pasados envió una carta a la embajada española en La Habana en la que solicitó una entrevista con el embajador de ese país, Carlos Alonso Zaldívar, quien no se encuentra en Cuba en este momento.
La neurocirujana aclaró que "en ningún momento" ha ido a la embajada española para pedir personalmente que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero colabore con el del argentino Kirchner.
La opción de que Molina se reencuentre con su hijo Roberto Quiñones en España, después de 10 años de separación forzosa, surgió como alternativa a la negativa del gobierno cubano a permitirle desplazarse a Buenos Aires.
"Estoy dispuesta con la idea de viajar a Madrid, con todos los inconvenientes que esto pudiera ocasionar a mi familia por razones de su desplazamiento", indicó la neurocirujana.
Consideró que si se concretara su estancia en España "no sería como estar en Argentina, pero no tendría entonces la inquietud por la seguridad" de su hijo, razón por la cual la familia ha rechazado reunirse en Cuba.
Por ahora, La Habana no ha aceptado la propuesta del reencuentro en un tercer país.
La neurocirujana, que alcanzó renombre internacional en la década de los ochenta por sus operaciones de transplante de tejido cerebral, dijo a EFE que no cree que su carta al embajador Zaldívar haya sido el punto de partida para que el gobierno español se interese por su caso. La mediación de Madrid habría sido solicitada por las autoridades argentinas.
En la misiva al diplomático español "le pedí que tuvieran en cuenta mi situación familiar, la cual expliqué en detalles, y que me ayudaran", dijo Molina.
Según EFE, fuentes diplomáticas de Madrid confirmaron que el gobierno de España se ha interesado ante las autoridades cubanas por el caso de la neurocirujana, respondiendo así a una solicitud de las autoridades argentinas.
Atendiendo al requerimiento de Buenos Aires, España se puso en contacto con dirigentes cubanos, según las mismas fuentes, que no dieron más detalles sobre la gestión realizada. |