El canciller checo, Cyril Svoboda, dijo este lunes que Praga seguirá invitando a disidentes cubanos a su embajada en La Habana, a pesar de la decisión de la Unión Europea (UE) de suspender temporalmente las sanciones de 2003, informó la AFP.
"Seguiremos invitando a los que luchan por la democracia y los derechos humanos en Cuba sin limitaciones". "Nadie puede limitar nuestro derecho", declaró el canciller en conferencia de prensa.
Svoboda hizo estas declaraciones después de que los ministros de Asuntos Exteriores de los Veinticinco aprobaran en Bruselas la suspensión temporal de las sanciones diplomáticas adoptadas contra La Habana en junio de 2003 para protestar por el encarcelamiento de 75 disidentes. Entre esas medidas estuvo la de invitar a opositores a las celebraciones de fiestas nacionales de las embajadas de la UE en la Isla.
El jueves pasado, durante la reunión Comité Político y de Seguridad (COPS) en la que se pactó lo que los cancilleres ratificaron este lunes, Praga consiguió evitar que un párrafo relativo a la no invitación de disidentes y funcionarios del gobierno cubano fuese recogido en las conclusiones.
El punto quedó como una "recomendación". El Comité "recomienda que la participación en las celebraciones organizadas con ocasión de las fiestas nacionales de los Estados miembros de la UE sea limita al cuerpo diplomático y a los ciudadanos de la UE", dice el párrafo.
Praga considera que al no figurar en la decisión de los ministros, puede seguir invitando a disidentes, ya que se trata sólo de una recomendación.
Svoboda, apoyado por su homólogo polaco, dijo que su país logró lo que quería, es decir, que no haya una posición común a la hora de invitar a las fiestas en las embajadas y que la suspensión de las sanciones sea temporal.
Advirtió que si en junio "no hay progresos en la situación de los derechos humanos y la democracia", se estudiará "la aplicación de las sanciones" nuevamente. |