La medida que prohíbe consumir cigarros en lugares públicos cerrados y la venta de tabaco a menores de edad entra en vigor este lunes en Cuba.
Una resolución del Ministerio de Comercio Interior, publicada en la Gaceta Oficial, ha prohibido fumar en locales públicos climatizados o cerrados, como oficinas, salones de reuniones, teatros y cines, entre otros, y también en los centros del Sistema Nacional de Salud y en todos los centros educativos del país, informó EFE.
El gobierno dice que la razón es el daño para la salud que representa el consumo de tabaco, y que la medida tiene "el objetivo de contribuir al logro de cambios de actitudes" en la población.
Las restricciones se extienden a los conductores y pasajeros del transporte público, usuarios de instalaciones deportivas y a los encargados de elaborar y expender alimentos, con el fin de "lograr un movimiento de respeto al derecho del no fumador".
Desde ahora, tampoco se permitirá la utilización de máquinas expendedoras de tabaco, la venta de cigarros a menores de 16 años y la comercialización de tabaco en tiendas y restaurantes ubicados a 100 metros de instituciones educativas.
Las empresas, cafeterías y centros nocturnos que cuenten con espacios al aire libre tendrán que señalizar las áreas reservadas a fumadores.
La disposición entra en vigor sólo un par de semanas antes de la celebración del Festival del Habano, la cita anual que convoca en Cuba a fumadores de tabaco de todo el mundo.
El tabaquismo provoca el 30% de los fallecimientos por cáncer en Cuba, segunda causa de muerte en la Isla, según datos oficiales.
Investigaciones médicas realizadas en la Isla han revelado que más del 75% de los fumadores cubanos adquirió el hábito antes de cumplir los 20 años.
Entre el 33 y el 38% de los cubanos mayores de 16 años fuma, y uno de cada 10 comenzó a hacerlo antes de cumplir los 12 años.
Asimismo, dos de cada 10 cubanos se iniciaron en el hábito de fumar entre los 17 y los 19 años de edad y el 40% —la cifra más elevada— lo hizo entre los 12 y los 16. |