El diario argentino La Nación criticó este lunes en un editorial al "censura total" que se practica en las bibliotecas estatales cubanas.
"Comienza por la selección misma de los libros que pueden leerse y la eliminación de todos aquellos que el régimen de Fidel Castro considera peligrosos", dijo el diario, que señaló como una preocupación constante de los gobiernos dictatoriales el "controlar y limitar la libertad de opinión".
"A nada le temen tanto los autócratas como a la difusión de la verdad, ante la cual experimentan auténtica pavura", dijo La Nación.
En su editorial Fidel Castro y las bibliotecas, el rotativo afirmó que quienes viven en la Isla y tienen sed de libertad "tratan de calmarla" a través de bibliotecas fuera del control estatal.
Recordó que, "en su frenesí autoritario", en marzo de 2003 el régimen "aumentó su población carcelaria con 75 nuevos presos políticos; es decir, con personas a las que se les imputa el delito de pensar distinto (…) Entre esos presos había dos docenas de bibliotecarios" independientes.
La publicación resaltó que entre los 14 disidentes a los que el gobierno cubano concedió licencias extrapeales por motivos de salud durante 2004 no hay ningún blibliotecario.
"En París y Estrasburgo, en Francia y en Varsovia, así como en Dakota del Sur, en los Estados Unidos, distintas bibliotecas están comenzando a reaccionar en defensa de las bibliotecas públicas cubanas no estatales, a las que proveen ahora regularmente de asistencia financiera, así como de libros y publicaciones de su propio país", dijo el diario.
La Nación concluyó afirmando que "si desde la Argentina llegaran también a Cuba libros y revistas de quienes luchan por expandir el horizonte de las libertades personales de ese pueblo hermano, muchos podrían allí calmar mínimamente su sed de libertad". |