AFP/ La Habana. El presidente de la empresa estatal cubana Alimport, Pedro Álvarez, aseguró este viernes que el gobierno de la Isla quiere mantener la importación de alimentos desde Estados Unidos, pero "en condiciones aceptables" que no impliquen riegos para las compras.
Alimport "está dispuesta a continuar desarrollando sus compras al empresariado norteamericano, siempre que las condiciones sean aceptables dentro de la lógica de las prácticas comerciales internacionales", dijo Álvarez.
En una declaración entregada a la prensa tras la firma de dos nuevos acuerdos, uno con el puerto de San Diego y otro con una compañía californiana de productos de supermercados, Álvarez se refirió a la posición de La Habana ante una medida dictada el martes pasado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Según determinó el Tesoro, el gobierno cubano deberá hacer los pagos antes de que las mercancías sean puestas en los buques para su traslado a la Isla, lo que, para los funcionarios de la Isla, las deja a merced de posibles embargos dictados por tribunales, como ha ocurrido en varias ocasiones en las últimas cuatro décadas.
"Esta medida hace totalmente inseguras las compras a los Estados Unidos, al poner en peligro la alimentación directa de la población cubana, incluida la infantil, y la adquisición de materias primas que se utilizan en la elaboración de alimentos", agregó Álvarez.
El presidente de Alimport subrayó que la disposición "pone en desventaja a los productores, transportistas y portuarios de Estados Unidos, cediendo el terreno a la competencia de otros países" con interés en el mercado cubano.
El Congreso estadounidense aprobó en 2000 las ventas a La Habana de alimentos y medicinas, siempre y cuando los pagos se hagan al contado y las mercancías sean transportadas en naves que no sean de bandera cubana.
En esas condiciones, la Isla comenzó a importar alimentos desde diciembre de 2001, y hasta este mes esas compras ascienden a 1.255 millones de dólares, de los cuales se han liquidado "sin demora" 1.061 millones, informó Álvarez.
En lo que va del 2005, se importaron alimentos por 90 millones de dólares y quedan 250 millones en contratos pendientes de ejecución, añadió. |