El gobierno del presidente socialista de Uruguay, Tabaré Vázquez, reanudó este martes las relaciones diplomáticas con La Habana, interrumpidas en 2002, después de que Fidel Castro insultara públicamente al mandatario saliente, Jorge Batlle, por promover una resolución sobre Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
El canciller cubano, Felipe Pérez Roque, que encabezó la delegación oficial de la Isla a la ceremonias de traspaso de poder, fue recibido por el flamante Consejo de Ministros designado por Vázquez, y firmó las notas diplomáticas con su homólogo uruguayo Reinaldo Gargano, informó la AFP.
"Me complazco en nombre del pueblo uruguayo en estrechar esos lazos de unión y amistad que nunca debieron quebrarse", dijo Vázquez en la ceremonia y luego abrazó al canciller cubano.
Varios miles de izquierdistas instalados enfrente a la Casa de Gobierno estallaron en aplausos cuando se formalizó el anuncio de la restauración de los vínculos bilaterales.
"Cuba sí, yankis no", fue la consigna repetida por miles de activistas que desde temprano desplegaron banderas de los dos países y dijeron lamentar la ausencia de Castro, quien a última hora canceló su viaje a Montevideo por razones de salud, según la versión oficial.
Leyendas como "Bienvenido Fidel" o "Salve la Patria Grande", estaban escritas desde hace semanas en los muros de Montevideo.
En contraste con la euforia izquierdista, grupos de los partidos tradicionales uruguayos repudiaron la reanudación de los vínculos con La Habana.
"Carcelero del pueblo cubano", "Dictador genocida", decían octavillas y pintadas repartidas por toda la capital uruguaya.
"Fidel muy pronto estará acá", prometió Pérez Roque este martes al llegar a su hotel, en donde fue ovacionado por medio millar de personas que agitaban banderas uruguayas y de Cuba y coreaban consignas antiestadounidenses.
"No ha habido fuerza capaz de quebrar el sentimiento con este país", agregó.
El canciller cubano fue saludado por Vázquez en la Casa de Gobierno después de que se retirara el presidente saliente.
La administración de Vázquez ya señaló que se opondrá a que las Naciones Unidas condenen la situación de los derechos humanos en Cuba o a que se envíen misiones internacionales de inspección como propuso el gobierno de Batlle en 2002, según declaraciones del canciller Gargano a la AFP.
"Uruguay cumplió ahí la misión que le dio Estados Unidos. Nosotros lo denunciamos en su momento y demostramos que el papel (proyecto de resolución) que hizo Estados Unidos fue repartido para que Uruguay lo presentara", dijo Gargano.
Agregó que Vázquez quiere aplicar una política "equilibrada y justa que efectivamente contribuya a un respeto irrestricto a los derechos humanos en Cuba".
Lo que hay que hacer "es estar en buenas relaciones con el gobierno cubano y decir aquello que nos parece bien y lo que nos parece mal", afirmó. |