Madres y esposas de disidentes cubanos encarcelados atribuyeron a una "provocación" la aparición de una insólita pintada contra Fidel Castro en la fachada de la iglesia habanera de Santa Rita, a la que acuden para rezar por los presos políticos.
La pintada apareció este domingo junto a la puerta principal de la iglesia. El texto decía "Cristo sí, Castro no. Abajo Fidel", informó EFE.
Antes de que concluyera la misa dominical, una patrulla de la policía se situó frente a la entrada principal de la iglesia, aunque los agentes no taparon la pintada hasta después concluida la homilía, cuando el templo estaba prácticamente vacío y el mensaje había sido visto ya por decenas de personas.
"Es un acto de provocación muy claro. Nosotras somos personas muy pacíficas, llevamos 23 meses viniendo a Santa Rita y jamás había habido un suceso como éste, quizá el objetivo sea obstruir nuestra presencia aquí", dijo Gisela Delgado, directora del Proyecto de Bibliotecas Independientes de Cuba y esposa del opositor Héctor Palacios, condenado a 25 años de cárcel.
Delgado es una de las Damas de Blanco que cada domingo acuden a esa iglesia a rogar por la suerte de sus allegados y luego realizan caminatas silenciosas por la Quinta Avenida, en el barrio habanero de Miramar, para llamar la atención sobre la situación de los presos políticos.
"Venimos a orar, no tenemos intención de promover ninguna acción contraria al gobierno", afirmó Miriam Leiva, esposa de Oscar Espinosa Chepe, quien fue condenado a 20 años de prisión y recientemente recibió una licencia extrapenal por motivos de salud.
Por su parte, Laura Pollán, esposa de Héctor Maseda, condenado a 28 años, consideró que la pintada pudo ser realizada durante la ceremonia porque, al parecer, nadie se percató de su presencia antes del inicio de la misa.
"No tengo dudas de que la Seguridad del Estado tenga que ver con esto, porque están permanentemente en el parque frente a la iglesia" dijo Pollán, convencida de que este tipo de actos pretenden "desprestigiar" a las Damas de Blanco.
Para Dolia Leal, esposa de Nelson Aguiar —condenado a trece años— el objetivo puede ser "crear un problema para que el párroco de Santa Rita expulse a las Damas de Blanco".
"Pero no creemos que eso pase", dijo.
"Los carteles no van con nosotras, nosotras escribimos cartas, las firmamos con nuestros nombres y las entregamos. Los carteles anónimos no son nuestro estilo", insistió Pollán, que aseguró que, a pesar de estas "provocaciones", el grupo seguirá acudiendo a Santa Rita y movilizándose por la libertad de los disidentes.
José Félix Pérez, párroco de Santa Rita, coincidió con las mujeres en que se trata de una "lamentable provocación".
"Lamentamos que esto ocurra, no debe utilizarse la iglesia para este tipo de acciones", dijo el sacerdote.
Pérez opinó que el incidente no impactará en la asistencia a la iglesia de las esposas de opositores, que comenzaron a acudir a Santa Rita los domingos en la primavera de 2003, tras las fuertes condenas impuestas por el régimen a 75 disidentes. |