La Asociación Española Cuba en Transición (AECT) declaró este jueves en Madrid que sería "muy triste" que, por un lado, el Partido Popular (PP) condene a la "dictadura" cubana por las violaciones de los derechos humanos y, por el otro, "haga negocios" con Fidel Castro, informó Europa Press.
La declaración coincidió con el anuncio de la reunión que tendrán el viernes, en Galicia, Raúl Castro y el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, con Manuel Fraga, presidente de la Xunta de Galicia y presidente fundador del PP, quien los recibirá en su despacho de Santiago de Compostela.
Según AFP, este jueves, Raúl Castro visitó la casa de su padre, Ángel María Bautista Castro, en el pueblo de Láncara, en la provincia de Lugo, donde viven dos primas hermanas, con las cuales almorzó en una casa de turismo rural.
El gobierno socialista español ha asegurado que no está previsto ningún encuentro entre sus miembros y los dos altos funcionarios cubanos.
El director ejecutivo de la AECT, Matías Jové, dijo a Europa Press que, a su juicio, uno de los principales puntos de la agenda del encuentro con Fraga serán las relaciones comerciales entre Cuba y Galicia, por lo que este viernes se debería exigir a los dirigentes cubanos que respeten los derechos humanos y que se incluya una "cláusula democrática" en los acuerdos comerciales que eventualmente se firmen.
En este sentido, criticó que las empresas españoles en Cuba violan "sistemáticamente" los derechos de los trabajadores recogidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), confiscando a los trabajadores un 95% de su salario, negándoles la posibilidad de elegir su puesto de trabajo, obligando a informar sobre las actividades de los turistas y prohibiendo cualquier tipo de actividad sindical fuera de la línea oficial.
"La visita es una excelente oportunidad para recordar al gobierno de los hermanos Castro que en Europa no se negocia con las personas y sus derechos", afirmó el director ejecutivo de la AECT, Matías Jové, en un comunicado.
Asimismo, criticó el hecho de que el presidente de la Xunta no siga la línea adoptada por el PP, que siempre ha sido "muy clara" en cuanto a la defensa de los derechos humanos en la Isla y el apoyo a la disidencia.
"Fraga es una especie de excepción dentro del partido porque desde siempre ha mantenido buenas relaciones con los hermanos Castro", recordó.
"Parece que su presidente fundador (Fraga) les ha salido rana, pero supongo que el PP optará por pasar de puntillas", insistió Jové, quien aseguró que la audiencia de este viernes supone "tirar por la borda" todo lo que se ha hecho hasta ahora. "No entendemos que digan una cosa y una semana después estén haciendo todo lo contrario", añadió.
A críticas de la AECT se sumó la Unión Liberal Cubana (ULC), la cual pidió a Fraga que aproveche el encuentro para solicitar, tanto en privado como públicamente, la liberación de todos los presos de conciencia, "y no de unos cuantos como en otros encuentros con la dictadura cubana".
"No sería correcto ceder nuevamente al chantaje de los hermanos Castro", dijo en un comunicado el grupo del exilio cubano, con sede en Madrid.
En este sentido, consideró que el nivel de las relaciones "tampoco debe ser proporcional a la cantidad de presos dados a cambio", más cuando el valor de los presos "los pone quien injustamente los encarcela".
La Xunta debe condicionar "el entendimiento con los representantes del gobierno de la Isla a un entendimiento previo entre los que gobiernan en Cuba y los que son gobernados", añadió.
Por último, consideró que la reunión sería una buena oportunidad para respaldar el Congreso que la Asamblea para Promover la Sociedad Civil tiene previsto celebrar el 20 de mayo en La Habana, algo semejante a lo que hizo el ex presidente estadounidense Jimmy Carter "con valentía" ante Fidel Castro, cuando expresó ante la televisión cubana su apoyo al Proyecto Varela, liderado por el disidente Oswaldo Payá. |