La Asamblea Legislativa de Puerto Rico entregó este lunes al congresista cubanoamericano Lincoln Díaz-Balart una resolución que expresa solidaridad con el reclamo de lograr respeto a los derechos civiles y libertades democráticas en Cuba, informó EFE.
El texto legislativo manifiesta apoyo al Congreso para la Democracia en Cuba que realizará el viernes y el sábado en La Habana la Asamblea para Promover la Sociedad Civil, y en el que deben participar representantes de unos 360 grupos de la oposición interna cubana.
Díaz-Balart, el presidente del Senado de Puerto Rico, Kenneth McClintock, y el portavoz de la mayoría parlamentaria, Jorge De Castro Font, ofrecieron una conferencia de prensa conjunta.
El congresista de Estados Unidos, republicano por el estado de Florida, agradeció la solidaridad de la legislatura puertorriqueña con el pueblo de la Isla.
"Gran parte de la culpa de la prolongación por 46 años de la pesadilla totalitaria en Cuba la ha tenido la falta de solidaridad de muchos de nuestros pueblos hermanos", dijo Díaz-Balart.
Recordó que el Parlamento Europeo tiene en agenda la aprobación de una resolución similar a la adoptada por Asamblea Legislativa de Puerto Rico, y que el Congreso de Estados Unidos aprobó también una iniciativa de ese tipo.
"Hace 46 años el pueblo de Cuba está en manos de una tirana que lo oprime, lo destruye, lo discrimina (…), el pueblo cubano vive bajo la opresión total de la misma forma en que vivió durante siglos bajo el colonialismo español", subrayó.
Sobre el embargo que mantiene Estados Unidos a la Isla, el congresista opinó que no se debe levantar hasta que el gobierno cubano libere a los presos políticos, legalice a los partidos políticos de la oposición, a la prensa y a los sindicatos independientes, y convoque a elecciones libres con supervisión internacional.
Hasta que esas condiciones existan, "nosotros no le permitimos a los empresarios estadounidenses que se lucren de la falta de derechos laborales del pueblo cubano y de la falta de derechos humanos", dijo Díaz-Balart.
McClintock comentó, por su parte, que Puerto Rico no podía dejar de escuchar "este grito de apertura y democratización, de una sociedad que ha soportado por casi medio siglo una brutal represión contra los derechos humanos y la total censura a la libertad de expresión".
De Castro Font destacó que la sesión especial de la Asamblea Legislativa puertorriqueña "reconoce (…) la valentía y arrojo de los disidentes que viven bajo la opresión del régimen comunista y que se han atrevido a seguir desvelando ante el mundo la tiranía de Castro". |