El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, dijo este lunes esperar que el gobierno cubano responda a la decisión de la Unión Europea (UE) de mantener suspendidas las sanciones diplomáticas de 2003 con una "oferta de diálogo" que incluya la cuestión de los derechos humanos.
"Espero que las autoridades cubanas nos hagan una oferta de diálogo sobre derechos humanos, importante, constructiva y que podamos trabajar con ellos de forma positiva en los próximos meses", dijo Moratinos en una rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores (CAGRE) de la UE, celebrada en Luxemburgo, informó EFE.
El ministro expresó satisfacción porque los Veinticinco hayan acordado no volver a revisar hasta junio de 2006 su política hacia la Isla.
"La Unión, y por lo tanto España, y Cuba, tendremos un año de serenidad para ir avanzando en los objetivos comunes de desarrollo de la democracia, la situación de derechos humanos y también en el diálogo con las autoridades cubanas", dijo Moratinos, quien estimó que esta estabilidad hará más difícil que se vuelvan "a provocar debates y a retrasar decisiones estratégicas".
El ministro reconoció que desde la suspensión de las sanciones europeas, el pasado 31 de enero, "en algunos casos no ha habido avances" en derechos y libertades en Cuba, pero recalcó que la UE considera un hecho positivo la celebración en mayo pasado del Congreso de la opositora Asamblea para Promover la Sociedad Civil (APSC).
"Ha sido un hecho de bastante calado para el desarrollo de los espacios democráticos en Cuba", dijo el ministro e insistió en que, por limitados que hayan sido los avances del régimen de Fidel Castro desde la suspensión de la sanciones, la situación actual es más productiva que la anterior.
"Las medidas, las sanciones o el aislamiento no han dado resultados. Hay que seguir trabajando en esta línea", señaló.
"Si comparamos la situación desde junio de 2003 hasta enero de 2005, y comparamos los hechos en este período, tenemos datos que nos gustaría que fuesen mayores, mucho más contundentes, pero que son muy superiores al absoluto inmovilismo en todos los campos que se produjo cuando estaban presentes las medidas", explicó.
Sobre las reticencias del ministro checo, Ciryl Svoboda, quien abogó por restablecer las sanciones, aunque finalmente respaldó el consenso, Moratinos señaló que su posición no ha sorprendido. "Se le ha convencido, que es lo importante", dijo.
|