AFP/ El Paso, Texas. Las autoridades migratorias estadounidenses podrían utilizar el pasado terrorista Luis Posada Carriles para oponerse a su petición de asilo político, dijo este lunes el abogado del anticastrista, Eduardo Soto, al salir de una audiencia judicial en la ciudad de El Paso, Texas.
Posada Carriles seguirá encarcelado durante las próximas semanas, mientras un juez migratorio determina si lo envía a Florida y lo libera bajo fianza en lo que sigue del caso.
El cubano está acusado de entrar ilegalmente a Estados Unidos por la frontera con México en marzo pasado. Fue detenido el 17 de mayo en Miami.
Soto destacó que, aunque la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mantiene la acusación de entrada ilegal sin hacer mención a informes que vinculan a su cliente con actos terroristas, este lunes le entregaron dos "voluminosas carpetas" con "información y artículos de periódicos y similares", que a intentan "retratar" a su cliente "como no elegible para asilo político".
El abogado renovó la solicitud de asilo, que bajo leyes estadounidenses no es posible para un extranjero que "ha perseguido a otros" o "ha sido convicto de un crimen particularmente serio en una sentencia final".
Posada Carriles fue juzgado en Venezuela por preparar desde ese país el atentado con bomba contra un avión cubano en 1976 que dejó 73 muertos, pero no fue condenado.
Se fugó por la puerta principal de una cárcel venezolana en 1985, cuando esperaba el resultado de una apelación.
Informes de prensa han indicado que, como integrante de los servicios secretos venezolanos, supuestamente persiguió y torturó a militantes izquierdistas en ese país en los años setenta.
Caracas busca su extradición para procesarlo por el atentado de 1976.
Posada Carriles se presentó a la audiencia del lunes vestido con un overol rojo, chaleco antibalas y zapatillas azules, y en ocasiones habló para señalar que no escuchaba a la traductora por los auriculares.
Soto dijo en la audiencia que su cliente tenía residencia en el país desde los años sesenta y que, aunque se fue entonces de Estados Unidos, no la perdió porque mantuvo una relación de trabajo con el gobierno norteamericano, como agente de la CIA.
"Su vínculo con el gobierno estadounidense por 25, 30 años le impidió regresar a Estados Unidos", afirmó Soto.
El juez migratorio William Abbott admitió que un empleado del gobierno estadounidense con residencia legal podría mantenerla por ese vínculo, pero agregó que "la adquisición de la ciudadanía en otro país habitualmente termina con la residencia". Posada Carriles nació en Cuba pero se nacionalizó venezolano.
Abbott debe decidir si ordena el traslado de Posada Carriles al estado de Florida, aunque es improbable que vaya a Miami.
La abogada del ICE, Gina Garrett-Jackson, mencionó preocupaciones de seguridad en ese estado, donde el acusado tiene "amigos y enemigos".
El 24 de junio Abbott decidirá también en una audiencia si libera a Posada Carriles bajo fianza. |