El demoledor Dennis, que el fin de semana azotó a Cuba con vientos de más de 240km/h, se convirtió en el huracán que más víctimas ha dejado en la Isla en 42 años, y agudizó uno de los problemas más graves, el de la vivienda. Según las primeras cifras dadas a conocer por la prensa oficialista local, más de 80.000 casas habrían sufrido daños, informó la AFP.
Reportes preliminares indicaron que sólo en la oriental provincia de Granma más de 34.000 casas fueron afectadas total o parcialmente; 5.241 en Santiago de Cuba; 26.000 en Cienfuegos; 8.200 en Sancti Spíritus; 4.000 en Matanzas y 1.800 en Ciudad de La Habana.
Decenas de miles de personas de todo el país continuaban este lunes en los sitios a los que fueron evacuadas.
La agencia Reuters reportó que la mayoría de las 10 víctimas fatales del huracán fueron causadas por derrumbes de casas que no resistieron las violentas ráfagas del huracán.
Entre los muertos (ocho en Granma y dos en Santiago de Cuba) hubo dos niños. Un bebé murió asfixiado cuando su madre lo abrazaba para protegerlo en medio de la evacuación. El otro caso, sobre el que informó la emisora CMKC, de Santiago de Cuba, es el de una pequeña de tres meses que resbaló de los brazos de su madre y fue arrastrada por la fuerte corriente de un río.
En cuanto a la destrucción de casas e infraestructuras, el diario La Demajagua, de la provincia Granma, informó que más del 76% de las viviendas de los municipios de Niquero y Pilón fueron dañadas parcial o totalmente por Dennis.
Según datos preliminares, en esos territorios sufrieron algún perjuicio 15.420 viviendas, de un fondo habitacional de 20.076.
En la comunidad de Cabo Cruz, donde los vientos tuvieron rachas superiores a los 240km/h, quedaron en pie 11 casas de unas 128.
En el municipio de Niquero, de 41.900 habitantes, el 79,9% de las viviendas quedo desvastado. Esto significa 9.420 casas, de 11.776 existentes, de acuerdo con la publicación.
Mientras, en el costero territorio de Pilón, se reportó la destrucción parcial o total de 6.000 casas, de 8.300, un 72%.
En esas zonas, el impacto de los vientos provocó que la mayor parte de la redes eléctricas y telefónicas cayeran al suelo.
Por otra parte, el diario oficialista Granma informó que de las 5.241 viviendas dañadas en Santiago de Cuba, 659 quedaron totalmente destruidas. Las cifras son iniciales y no incluyen los datos de los municipios más afectados, Guamá y Tercer Frente, que se encontraban incomunicados por la crecida de los ríos y la destrucción de las vías.
La CMKC se refirió a decenas de kilómetros de líneas eléctricas y telefónicas destruidas y millonarias perdidas en la agricultura. Las lluvias y la crecida de los ríos arrasaron además varios puentes.
En una información publicada en su sitio en Internet, la emisora calificó de "seria" la situación eléctrica entre el municipio de Contramaestre y Bayamo, así como en Santiago, San Luis, Dos Caminos y otras localidades de la provincia, donde la falta de electricidad ha causado dificultades en el abasto de agua a la población.
Según la CMKC, las penetraciones del mar dejaron prácticamente destruida la carretera Granma, que une por el sur a Santiago con el municipio de Pilón, y fuera de servicio a los hoteles Carisol, Los Corales, El Colibrí, Bucanero y Costa Morena, así como al acuarium, todos ubicados en la zona turística de Baconao, declarada por la UNESCO Reserva Mundial de la Biosfera.
También se han visto afectados los hoteles Balcón del Caribe, Rancho Club y el centro turístico de La Gran Piedra.
Trinidad seriamente dañada
La oficialista Agencia de Información Nacional (AIN) informó que en Sancti Spíritus la ciudad de Trinidad, joya arquitectónica de Cuba, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1988, fue seriamente dañada por el paso del huracán. |