El secretario de Estado norteamericano adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roger Noriega, apoyó este miércoles las afirmaciones de un funcionario del Pentágono que había acusado a los gobiernos de que Venezuela y Cuba de intervenir en los asuntos internos de Bolivia, y opinó que la respuesta no debe partir del Departamento de Estado sino de la región en su conjunto.
"Hay pruebas contundentes", afirmó Noriega refiriéndose a las declaraciones formuladas por el subsecretario asistente de Defensa, Roger Pardo Maurer, de que La Habana y Caracas estaban tratando de desestabilizar políticamente no sólo a Bolivia sino a otros países latinoamericanos, informó la AP.
Noriega afirmó que las intervenciones del presidente venezolano, Hugo Chávez, y de Fidel Castro en Bolivia "no son desconocidas para el pueblo ni las autoridades bolivianas".
"No es un secreto que Evo Morales se traslada a Caracas y La Habana", indicó en referencia al dirigente cocalero boliviano, que figura entre los favoritos para ganar las elecciones presidenciales de diciembre. "Allí tiene a sus mejores aliados".
Morales rechazó el miércoles las acusaciones de que recibe financiamiento Hugo Chávez y apoyo de Fidel Castro en cuestiones de organización para lograr llegar al poder.
"Queremos desmentir categóricamente que recibamos financiamiento de algún gobierno del mundo. Respetamos y admiramos a los gobiernos de Venezuela y Cuba, pero no recibimos ni recibiremos financiamiento porque los movimientos sociales no necesitamos plata para llegar al poder, lo único que necesitamos es fortaleza, unidad y dignidad de los pobres", dijo en un comunicado.
Noriega habló con periodistas poco antes de intervenir en una audiencia del Subcomité de Asuntos para el Hemisferio Occidental, que forma parte del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes. Lo hizo junto con el embajador estadounidense ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), John Maisto.
"Este no es un asunto de cómo se preocupan por el caso Pardo Maurer o Roger Noriega", dijo. "Es un tema sobre el cual la región tiene que decidir qué hacer".
Las declaraciones de Pardo Maurer, formuladas el martes, fueron respondidas por el embajador venezolano ante la Casa Blanca, Bernardo Álvarez, quien afirmó que Venezuela "es amigo de todos los países".
En su intervención ante el panel legislativo, Noriega dijo que desde que Chávez fue ratificado en el cargo en un referéndum, el año pasado, se ha producido "una creciente concentración del poder" en manos del presidente venezolano.
Asimismo, indicó que Chávez ha intervenido en el Tribunal Supremo al imponer leyes que restringen la libertad de prensa y los derechos civiles y persigue a sus opositores, principalmente a miembros de la organización civil Súmate, que ayudó a promover el referéndum.
"Vamos a continuar hablando de estos temas y expresando nuestra preocupación en privado a las autoridades venezolanas", declaró. Sin embargo, admitió que en los últimos 12 meses el acceso de funcionarios estadounidenses a funcionarios venezolanos "ha sido limitado, una situación que igualmente está extendiéndose a los contactos de trabajo".
Por ello, agregó, "en el futuro previsible, nuestros esfuerzos diplomáticos en Venezuela estarán primariamente destinados a influir acontecimientos a través de declaraciones públicas y contactos privados con otros gobiernos y organizaciones". |