El escritor y ex ministro español de Cultura Jorge Semprún valoró positivamente la evolución de la izquierda europea respecto al gobierno cubano en los últimos meses. "Está empezando a cambiar. Era hora de que en nuestros países de Europa occidental la izquierda tomara posición sobre la dictadura de (Fidel) Castro en Cuba", dijo el intelectual en una entrevista concedida a la AFP.
"Sería muy importante que consiguiéramos poco a poco difundir en la izquierda la idea de que la simpatía con el pueblo cubano y lo que fue la Revolución cubana no puede cegarnos en cuanto a la naturaleza exacta del régimen de hoy", explicó.
Semprún, que preside el Comité de Apoyo al poeta y periodista cubano Raúl Rivero, condenado a 20 años de cárcel, se mostró más indulgente con la izquierda latinoamericana, aunque no con los intelectuales que siguen apoyando al gobierno cubano, como el escritor y Premio Nobel de literatura colombiano Gabriel García Márquez.
"Para un español como yo, que tiene experiencia en la lucha contra el franquismo, volver a oír aunque sea en ropajes nuevos y con palabras un poco diferentes los discursos del caudillaje me parece tan obsoleto, tan absurdo intelectualmente, que tengo menos comprensión y menos tolerancia con los intelectuales procastristas hoy que con las masas que puedan serlo todavía por razones de desesperación, humillación o miseria", afirmó.
El escritor español dijo que García Márquez "sabe perfectamente" y "desde hace mucho tiempo" lo que él piensa de Cuba, de su amistad con Castro y "de su encubrimiento amistoso de las realidades cubanas".
Semprún denunció también la "perversidad de Estados Unidos" por haber instalado en Guantánamo su cárcel al margen de los derechos humanos, para presuntos o reales terroristas".
"El hecho de estar contra la dictadura de Castro no significa que esté por las aventuras de (el presidente estadounidense George W.) Bush, ni mucho menos", aseguró.
El ex ministro, de 79 años, apostó por "la lucha de masas pacíficas" y no por la lucha armada para "resolver el problema cubano".
Hijo de republicanos y radicado en París desde su infancia, Semprún calificó de "surrealista" y "literaria" la hipótesis de poder hablar algún día con el gobernante cubano, "porque tiene la vieja manía de no escuchar nunca a nadie y de hablar él solo".
Superviviente del campo de concentración nazi de Buchenwald (este de Alemania), confesó tener la opinión "poco optimista" de que Castro "muera en la cama" como el dictador español Francisco Franco (1939-1975).
El escritor español, autor de la Autobiografía de Federico Sánchez, seudónimo con el que vivió en la clandestinidad en la España franquista, dijo no temer las posibles críticas por su implicación en la lucha contra Castro.
"Estoy acostumbrado", dijo. "Cuando fui expulsado en 1965 del Partido Comunista de España (PCE) fui tratado de agente de la CIA (Agencia Central de Inteligencia, estadounidense), de revisionista histórico, de capitulador", recordó. |