Disidentes y familiares han expresado esta semana preocupación por el estado de salud de la economista Martha Beatriz Roque, condenada a 20 años de cárcel en abril de 2003.
Roque está internada desde hace varios meses en una sala para presos del Hospital Militar Carlos J. Finlay, de La Habana, debido a su estado de salud.
Los opositores Vladimiro Roca, Félix Antonio Bonne Carcassés y René Gómez Manzano, alertaron en un comunicado que desde hace semanas Roque no puede recibir visitas de sus familiares.
Los firmantes creen "muy posible" que la líder de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil haya iniciado una huelga de hambre en protesta por las declaraciones a la prensa del canciller Felipe Pérez Roque sobre las condiciones de las cárceles y la asistencia médica a los disidentes en prisión.
En medio de una campaña internacional para evitar una condena en la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, el funcionario mostró a la prensa extranjera acreditada en Cuba un vídeo con fragmentos de entrevistas a familiares de disidentes, que acompañó con declaraciones de los médicos que atienden a los opositores en prisión. Posteriormente, varias de las esposas entrevistadas denunciaron la manipulación de las entrevistas concedidas a reporteros de la televisión oficialista, para seleccionar los fragmentos favorables al gobierno.
Las autoridades cubanas organizaron también para los medios extranjeros un recorrido guiado por dos instalaciones penitenciarias de la capital. Fue la primera vez en diez años que la prensa entró a las cárceles cubanas. Durante el recorrido los periodistas no pudieron ver a ninguno de los 75 disidentes condenados en abril a penas de hasta 28 años de prisión.
El comunicado de Vladimiro Roca, Félix Antonio Bonne Carcassés y René Gómez Manzano pide que se permita a los familiares ver a Roque y reclaman la libertad de los disidentes presos.
La economista presa recibía visitas semanales en las que su sobrina María de los Ángeles Falcón le llevaba comida y medicinas.
Falcón no ha podido ver a Roque desde el 31 de marzo. Los guardias le dijeron entonces que la disidente no deseaba recibir visitas ni alimentos.
Familiares de Roque en Miami temen que las autoridades carcelarias impidan el acceso a la prisionera política por su estado de salud o como castigo a sus protestas. |